Radiografía 2012 - Maunabo

 
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Maunabo: Cegado el juey mayor del este

La escasez de comercios y fábricas, así como la elevada tasa de desempleo, ensombrecen uno de los municipios costeros más atractivos del país.


(EL NUEVO DÍA)

Por Gloria Ruiz Kuilan / gruiz@elnuevodia.com

En la década del 1980 había un anuncio televisivo en el que un pescador decía a otro "Ciégalo, Toño, ciégalo" para que alumbrara con una linterna un juey y así el crustáceo se desorientaba, no sabía a dónde ir y era más fácil su captura. Pues algo así le sucede en la actualidad al municipio de Maunabo.

Es el pueblo que saca la cara por Puerto Rico cuando se avecina un huracán o un evento atmosférico. Las lluvias y los vientos son recibidos por las imponentes vistas maunabeñas, que desde el 2008 son complementadas por un dúo de túneles, atractivos para miles de turistas.

Pero quienes no se dan la vuelta por Maunabo o, al menos, salpican a este pueblo semimontañoso y costero son los empleos y el desarrollo económico. Es como si el pueblo de los jueyeros hubiera perdido la orientación o el camino a seguir.

"Eso (empleos) no se consigue aquí", dijo resignada Expedita Ruiz, al contar que para hacer sus compras sale de su pueblo. Lo mismo hace todo el que quiera conseguir trabajo fuera de la nómina municipal o del renglón de los servicios profesionales, mayormente en salud y educación. Maunabo tuvo una baja poblacional de 516 personas en diez años.

Solo queda una fábrica, aunque en el pasado el pueblo se enorgullecía de poseer otra de fabricación de cuerdas, una embotelladora y una fábrica de jugos. Próximamente abrirá una fábrica de agua y jugos.

Ahora, para mover la economía les queda el Festival de Jueyes y algunos negocios en el moribundo casco urbano.

Luis Ortiz, dueño de la Tienda Lizmarie, contó que un sábado frente a la plaza puede haber solo un carro. Por esa precaria situación, la familia cerrará el negocio de 23 años tal y como lo hizo con otro de 45 años.

La tasa de desempleo de Maunabo era de 22.2% para mayo de este año, una de las más altas en todo el país.

El alcalde Jorge L. Márquez negocia con una tienda multinacional que confía traerá empleos e impulsará la economía.

Entretanto, Juan Pillot, propietario de la única fábrica maunabeña, Plastic Home Products, aprovechó la visita de la prensa para clamar por ayuda del Gobierno central, para crear un segundo turno de trabajo que le permita suplir la demanda de productos que confecciona con plástico reciclado en un 100%. "Si pudiéramos canalizar eso, tuviéramos una venta mayor porque hay el mercado. No podemos satisfacerlo por falta de personal".

El alcalde aseguró que también quisiera más ayuda del aparato estatal. Dijo que en todo el cuatrienio y en una sola ocasión recibió $30,000 para el desyerbo de las vías públicas. Con "bacheo" cubre los hoyos de vías estatales, "porque no tengo los recursos para asfaltar completo".

Las finanzas municipales están en rojo, puesto que hay déficit operacional y acumulado. Lo atribuyó a una sobrestimación en ingresos del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales. Se propone librarse de la insuficiencia con una emisión de bonos de $3 millones. Además, mantiene una reducción de media hora para todos los empleados municipales.

A la sala de emergencias del CDT, desde el 2009, le redujeron de $83,000 a $49,000 la aportación mensual del Departamento de Salud para costear servicios. Márquez reconoció que tuvo "unas dificultades" para pagar la nómina del centro de salud, situación que ha ocurrido en varias ocasiones por la reducción en la aportación. Agregó que gracias a una asignación adicional de $70,000 -que no será recurrente- pudo completar en estos días el pago para salarios.

Sin embargo, su contrincante por el Partido Nuevo Progresista, Humberto Rodríguez, acusó al alcalde de mal manejo administrativo y proveyó un listado de supuestas asignaciones del Departamento de Obras Públicas (DTOP).

El alcalde lo refutó diciendo que las asignaciones mencionadas en el documento provinieron del Gobierno federal, al que está adscrito el DTOP, luego de que el municipio presentara propuestas que fueron aprobadas.

Dinero federal de salvavidas

Es precisamente con dinero federal, contó el alcalde, que construyó unidades de vivienda de interés social. También está próximo a inaugurar un coliseo y un centro de espectáculos que se sumarán a un aledaño parque de recreación pasiva, una pista, un campo de balompié, un estadio de béisbol y un gimnasio municipal. También administra los residenciales públicos.

"Lo he hecho con ayudas del Gobierno federal, buscando propuestas. Aquí no ha habido un centavo de inversión del Gobierno central en cada una de estas obras", dijo el alcalde, quien recordó orgulloso que los Jueyeros de Maunabo son los campeones nacionales del béisbol Doble A.

Igualmente, se mostró orgulloso de que este año no se haya producido un solo asesinato en Maunabo. Pero los delitos Tipo I, que incluyen los asesinatos, subieron entre el 2010 y el 2011.

"Sí hay un poco de criminalidad, pero (comparado) con otros pueblos me siento más seguro acá", dijo Giovani Andrés Colón, del barrio Lizas.

El turismo cogió un respiro con la creación de los túneles, dijo Maritza Alonso. Pero tanto ella como los candidatos a la alcaldía -incluyendo el incumbente- reconocieron que falta la segunda fase de ese proyecto, que cuesta cientos de millones de dólares. "Ese túnel no resolvió nuestro problema de accesos de carreteras", dijo la candidata pipiola Carmen Amaro Morales.

Opinó que, además del turismo, Maunabo debe dar atención a la agricultura -especialmente al cultivo del plátano- y a la villa pesquera.

El municipio privatizó el parador que posee y el alcalde busca administrar el faro Punta Tuna, ahora bajo la Guardia Costanera. También busca sacar provecho a las ruinas de la central Batey Columbia.

La Asociación de Pescadores de Villa Pesquera es una de dos villas que agrupa a más de 50 pescadores. Víctor Lamb, presidente de la Asociación, reconoció la ayuda del alcalde para mejorar las embarcaciones.

Dijo que han esperado por años la construcción de un rompeolas y una nueva rampa que les permita sacar sus embarcaciones al mar. Unos $100,000 permanecen en las arcas del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales hasta que rinda frutos el trabajo encomendado por el alcalde para el diseño y la permisología del Gobierno federal para trabajar en la zona marítimo-terrestre. "Esperamos que se dé porque aquí viene mucha gente, sobre todo de la Isla. Vienen a buscar pesca'o, a comer en los negocios, a ver los túneles. Hay que sacarle provecho a eso", dijo Lamb.