Por Carlos Rosa Rosa / Enviado Especial Pekín, China – Fueron 17 días intensos y de mucha acción.
De triunfos y victorias. De satisfacciones y decepciones. De alegrías y penas. De sonrisas y lágrimas.
Era un mundo de diversas emociones entre los 11,000 atletas que pisaron este escenario, representando a más de 200 países, en el evento deportivo más grande del mundo: los Juegos Olímpicos.
Fueron un total de 38 disciplinas deportivas las que se llevaron a cabo en 37 recintos.
Y alrededor de 3,000 medallas, de los tres metales, las que se entregaron a los atletas y equipos que pudieron alcanzar las anheladas primeras tres posiciones en sus respectivas disciplinas.
Llegar al podio era el mayor premio para todos ellos. Era el premio a la excelencia, la cual no llega de la noche a la mañana. Fueron años y meses de preparación para este momento. Por cuatro años soñaron con llegar aquí y tratar de obtener uno de los metales.
Aquellos que subieron al podio más alto y escucharon el himno nacional de su país vivieron el momento más sublime. Eran la envidia de todos los restantes atletas.
Allá arriba, las lágrimas eran inevitables en sus rostros, y la alegría era inmensa. Parecían elevarse en un viaje al cielo y tocar la gloria. Al bajar no encontraban palabras para describir la emoción. Pero estos fueron unos pocos.
Los derrotados fueron los más. Los gestos lo decían todo, expresando la frustración. Lágrimas de coraje y gritos de decepción eran el reflejo de la derrota, después de haber alimentado el alma con la posibilidad de un triunfo.
Pekín 2008 llegó anoche a su fin con el nadador estadounidense Michael Phelps coronarse como el rey indiscutible de los Juegos con ocho medallas de oro, en una hazaña nunca antes vista en la historia.
Phelps fue la gran figura de estos juegos, pero luego le tocó el turno de brillar al jamaiquino Usain Bolt. Volando bajito sobre la pista del ‘Nido del Pájaro’ en los 100 y 200 metros, Bolt estableció marcas mundiales en ambas pruebas.
Bolt también fue parte del relevo 4 x 100 metros que obtuvo oro para Jamaica estableciendo otra marca mundial.
Phelps y Bolt fueron parte de diez de las 38 marcas mundiales establecidas en estos Juegos.
Pekín 2008 culminó anoche y con ello también el béisbol olímpico. Y la despedida fue dramática, ya que Corea del Sur se llevó el oro derrotando a Cuba, la novena que había sido el ‘cuco’ del béisbol olímpico. Obtener una presea de plata, lo que pudo haber sido un gran logro para algunos, parecía no tener ningún sabor para los cubanos.
Pekín 2008 finalizó anoche con otro ciclo olímpico sin medallas para la delegación de Puerto Rico, extendiendo su racha a 12 años. Pekín 2008 se despidió anoche por todo lo alto con una espectacular ceremonia de clausura, demostrándole al mundo en estos 17 días que su capacidad organizativa para eventos de este nivel no tiene límites.
La antorcha olímpica ahora se trasladará a Londres. Y en el 2012, los londineses tendrán la difícil tarea de superar unos Juegos de Pekín, considerados por los expertos como los mejores en la historia.