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Huracán Jimena a pasos de convertirse en categoría 5

Por MARK STEVENSON/AP

CABO SAN LUCAS, México — Los equipos de emergencia construían albergues hoy para miles de familias amenazadas por el avance del huracán Jimena, que se fortalecía mientras acercaba a la punta de la península mexicana de Baja California, obligando a una conferencia internacional a cambiar de sede de última hora.

Jimena, a poco de convertirse en categoría cinco que es el peligro máximo de un huracán, podría golpear la noche del martes como una tormenta mayor la región desértica salpicada con playas pintorescas y villas de pescadores, dijeron los meteorólogos.

Hoy por la tarde, Jimena estaba en categoría 4 con vientos máximos sostenidos de casi 155 mph y se desplazaba con rumbo noroeste a unas 10 mph, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami. Su centro se ubicaba 303 millas al sur de Cabo San Lucas.

Los huracanes llegan a la categoría 5 a las 156 mph.

Más al sur del Pacífico, la tormenta tropical Kevin se degradó a depresión tropical con vientos máximos de 35 mph y epicentro a 845 millas al oeste-suroeste del extremo sur de la península de Baja California, ubicada en el noroeste de México.

Por lo menos 10,000 familias serán evacuadas de zonas potenciales de inundaciones, dijo Francisco Cota, director local de Protección Civil. Cota agregó que se establecerían 60 albergues.

“Creo que será un huracán fuerte para cuando llegue”, dijo Richard Pasch, del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

Delegados de todo el mundo habían comenzado a llegar a Los Cabos para una conferencia patrocinada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico el martes y el miércoles en cabo San Lucas, en el extremo sur de la península, pero en vista de la cercanía del meteoro los organizadores cambiaron de última hora la sede del encuentro a la Ciudad de México.

Un vocero para el Foro Global sobre la Transparencia y el Intercambio de Información dijo que algunos delegados ya estaban llegando al Hotel Sheraton en Los Cabos, pero que ahora esperan sacarlos a todos rápidamente de allí.

Oscar Núñez, alcalde de Los Cabos, dijo que las personas que viven en casas de construcción precaria enfrentan “un potencial enorme de riesgo” en este momento y podrían ser obligadas a desalojar.

La población, entretanto, ya empezaba a tomar sus previsiones.

Brenda Muñoz, que perdió su hogar cuando el huracán Juliette asoló Baja California en el 2001, dijo que no tomaría riesgos y que esta vez compraría provisiones.

“Me acuerdo cuando el huracán Juliette llegó con mucha intensidad. Destruyó nuestra casa, hubo una gran inundación, un gran desastre”, dijo Muñoz en la población turística de Cabo San Lucas. “Ya estamos preparados con comida y todo para que no nos agarre desprevenidos”.

Conforme comenzaba a caer la lluvia en la mañana de hoy, Mitch Williams, del condado de Orange, California, esperaba en el aeropuerto para regresar a casa de sus vacaciones.

“El huracán puede hacer mucho daño si golpea con esa fuerza”, señaló.

Williams agregó que los residentes pobres que viven en chozas no están bien preparados. “Los va a barrer”, comentó. Su advertencia a los turistas fue simple: “Salgan de aquí”.

Pero en Los Cabos, zona famosa por sus playas, algunos turistas estaban haciendo justo lo contrario: internándose al mar para jugar con altas olas originadas por el huracán.

Aunque funcionarios locales cerraron el puerto, el salvavidas Román Domínguez, del departamento de Bomberos de Cabo San Lucas, dijo que no era factible cerrar una playa.

“Batallamos mucho con los surfistas”, comentó. “Andan buscando olas”.