Por Agencia EFE Los aguaceros traerán un alivio al campo mexicano, afectado por una severa sequía que golpea algunas regiones y amenaza con echar a perder 7 millones de hectáreas de tierra cultivada, según ha alertado la Confederación Nacional Campesina (CNC), organización que dice representar a cinco millones de productores del campo.
La sequía que enfrenta el campo mexicano es "la peor en 70 años" y pone en peligro una "cosecha de 20 millones de toneladas en granos básicos" del ciclo agrícola primavera-verano, afirma la CNC, organismo campesino vinculado al opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Pero también la capital del país, con unos 19 millones de habitantes en la zona metropolitana, está padeciendo por la escasez de lluvias y las autoridades han decretado una alerta por el bajo nivel en los embalses que abastecen de agua a la urbe.
La Comisión Nacional del Agua explicó en días pasados que en julio se registraron en México "lluvias muy escasas, alcanzando ese mes el segundo lugar de menor lluvia en el período 1941-2009" y aseguró que se prevé que durante este verano continué un patrón de precipitaciones menores al promedio histórico.
Ante esta situación de escasez de lluvias, la presencia de "Jimena" da un respiro y el mapa del Servicio Meteorológico Nacional se ha llenado de avisos de lluvias en casi todo el territorio, con excepción de estados del norte, como Sonora y Baja California, fronterizos con Estados Unidos.
"Jimena" es un meteoro que ha evolucionado rápidamente, ya que el sábado pasó de tormenta tropical a huracán categoría de peligrosidad uno, en la escala de cinco Saffir-Simpson, por la tarde subió a dos, la madrugada de hoy creció a tres y horas más tarde alcanzó el nivel cuatro, por lo que se le considera ya peligroso.