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Tormenta Ana podría madrugar mañana

Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com

La segunda depresión tropical de la temporada mantiene en vilo a los expertos en el clima ya que, de continuar fortaleciéndose, podría convertirse en la primera tormenta tropical del año en el Oceáno Atlántico.

Según los pronósticos del tiempo, mañana en la mañana el sistema podría ser bautizado como Ana al alcanzar vientos mayores de 40 millas por hora.

A las 11:00 p.m. de ayer, el fenónemo atmosférico se encontraba en la latitud 14.0 Norte y longitud 36.3 Oeste, según informó el Centro de Huracanes de Miami.

Moviéndose a una velocidad de 14 millas por hora, en dirección al Oeste con vientos máximos sostenidos de 35 millas por hora. De continuar la trayectoria actual el sistema estaría pasando a unas 450 millas al Noreste de San Juan.

“Se espera que se convierta en tormenta tropical de aquí a unas 36 horas”, advirtió Orlando Bermúdez, del Servicio Nacional de Meteorología (SNM).

Según explicó el meteorólogo, los próximos dos a tres días serán críticos para determinar la trayectoria que realmente seguirá el sistema.

De acuerdo con Bermúdez, del sistema debilitarse podría pasar aún más cerca de la Isla, lo que traería aún más precipitación para Puerto Rico. De fortalecerse y convertirse en tormenta tropical, se espera que su paso sea bastante lejos de las costas del país.

“De pasar como una onda, traería bastante lluvia para todo Puerto Rico, incluyendo Vieques y Culebra”, dijo el meteorólogo.

Aparte de este sistema, en la tarde de ayer fue activada una vigilancia para inundaciones repentinas para el este del País, incluyendo las islas municipios de Vieques y Culebra. Esto, debido al paso de una onda tropical que prometía el desarrollo de una serie de tormentas eléctricas.

El SNM activó, también, una advertencia para los operadores de pequeñas embarcaciones efectiva hasta mañana viernes.

Por otra parte, un tercer sistema fue divisado también ayer saliendo de África.

Acorde a Bermúdez, esta onda promete también una alta actividad de tormentas eléctricas, al igual que mucha precipitación.

“Quizás en los próximos cinco días podría desarrollarse en un ciclón”, dijo el meteorólogo.

Según explicó Bermúdez, la diferencia principal entre una onda y una depresión es que la onda no tiene un centro que pueda identificar el sistema, contrario a una depresión, que sí lo tiene. Mientras tanto, una tormenta tropical es declarada cuando la depresión alcanza vientos mayores de 40 millas por hora.

De acuerdo con el meteorólogo, aunque el fenómeno de El Niño no favorece el desarrollo de tormentas tropicales, hay otros factores que sí, cómo la disminución en el polvo particulado del Desierto del Sahara que afectó la calidad de aire del país durante el mes de julio, provocando, además, exacerbaciones de condiciones respiratorias.

Según el Centro Nacional de Huracanes, los nombres de las primeras diez tormentas que se desarrollen este año en el Océano Atlántico serán los siguientes: Ana, Bill, Claudette, Danny, Erika, Fred, Grace, Henri, Ida y Joaquín.

Una vez alcanzan el grado de huracán, el sistema es categorizado acorde a la velocidad de sus vientos. Según la escala Saffir-Simpson: las categorías varían desde vientos de 74 millas por hora (categoría 1) a vientos mayores de 156 millas por hora (categoría 5). Mientras los huracanes categoría 1 son “mínimos” los de categoría 5 son “catastróficos”.

Comprar alimentos enlatados, almacenar agua para tres a cinco días y tener suministros de los medicamentos que necesita ingerir son algunos de los pasos para prepararse para un huracán.