Al soldado Luis Manuel Meléndez Sánchez le encantaba sorprender a su familia. Lo hizo cuando se apareció en la casa con la cabeza rapada y anunció que se había inscrito en el Ejército. Y lo repitió cuando envió un correo electrónico desde Estados Unidos con un corto pero elocuente mensaje: "Me casé".
Pero la sorpresa que dio a sus familiares anoche no arrancó la típica risa que provoca la satisfacción inesperada. Todo lo contrario. El joven de 33 años de edad, casado y padre de dos niños, murió el viernes 17 de febrero en un accidente aéreo durante una misión de entrenamiento cerca de las costas de la República de Yibuti (Djibuti, en el idioma francés), un país al este de África.
 |
| Luis Meléndez, padre del soldado, recordó la conversación que tuvo con su hijo sobre ese viaje. (Wanda Liz Vega) |
Sus familiares fueron informados del incidente pasada la medianoche de ayer luego que su esposa, también militar, recibió en su residencia ubicada en Virginia la típica visita del capellán militar que sólo aparece cuando hay malas noticias.
Luis Manuel, quien hizo su vida en Bayamón se desempeñaba como técnico de equipos de comunicación y hacía menos de una semana que había sido trasladado a ese país para una misión de rutina. Como parte del ejercicio, el joven abordó uno de dos helicópteros CH -53E Super Stallion de la Infantería de Marina en una misión de entrenamiento nocturna en la que también viajaban otros 11 militares.
Este helicóptero, valorado en $26 millones, ha sido utilizado por la Marina desde 1981 para transportar equipo pesado desde los barcos hacia las costas.
En circunstancias no esclarecidas aún, las dos naves chocaron, y se precipitaron al mar, un área del Golfo de Adén, cerca del poblado norteño de Ras-Siyyan. Las labores de rescate lograron recuperar a dos sobrevivientes que fueron trasladados el Campamento Lemonier, una base francesa en Yibuti. Más tarde, los otros 10 efectivos, entre los que estaba el soldado boricua, fueron localizados pero sin vida. Fuentes militares descartaron que se tratara de un ataque enemigo.
Además, el soldado boricua no pertenecía a ninguna unidad de batalla por lo que su misión debió haber sido de rescate o de evacuación, y no de combate, opinó Rafael Rodríguez, cuñado del militar.
Rodríguez fue uno de varios familiares y amigos que se allegaron a la residencia de los padres del soldado en una urbanización de Bayamón tras confirmarse el deceso.
"Yo había hablado con él hace como dos semanas y me comentó que lo iban a mandar a África", contó su padre, Luis Meléndez, con sus ojos húmedos y haciendo un esfuerzo por mostrar serenidad.
Cuando nos llamó por teléfono para contarnos de esa misión yo le dije que estaba contenta de que lo mandaran para África y no para Irak, pensando que allá estaría más seguro", contó Mildred Meléndez, la hermana mayor.
Dos días antes de la colisión de los helicópteros, Luis envió un correo electrónico diciéndole que se sentía cansado pero que aprovecharía cualquier oportunidad para irse de paseo a las Pirámides de Egipto y a aventurarse en algún safari en Kenya. Pero ese deseo tampoco se materializó.
Como la esposa del soldado estadounidense y reside en Virginia, aún se desconoce si las exequias fúnebres se realizarán en Puerto Rico, dijo el padre del joven.
|