Los sueños del soldado caborrojeño, Milton Rivera Vargas, de pasar su retiro viajando por el Caribe se vieron tronchados el 8 de diciembre, cuando murió como consecuencia de un fallo cardiaco en la localidad de Kasul, en Irak.
De acuerdo a la versión oficial del Departamento de Defensa estadounidense, el soldado se encontraba en una torre de observación cuando sufrió el fallo cardiaco, relató el hijo de Rivera Vargas, Christian Rivera Astacio, de 19 años.
 |
| Este era el segundo término del sargento Rivera Vargas en Irak. (Archivo) |
Dijo que Rivera Vargas, quien de civil se destacó como empleado del Departamento de Hacienda, tenía 56 años y estaba a meses de retirarse tanto de la milicia como de su puesto gubernamental, tras 30 años de servicio continuo.
Rivera Astacio, quien también es militar, describió a su padre como una persona sumamente alegre y jocosa, muy querida en Cabo Rojo, en especial en el sector Pole Ojea del barrio El Corozo, donde residía.
"Él se llevaba bien con todos. Era alguien fácil de tratar. Pasaba su tiempo inventando con cosas con madera. Tallaba muchos barcos y cosas de mar. A él le encantaba el mar. Siempre decía que cuando se retirara iba a comprar una lanchita para pasear por las islitas (caribeñas)", dijo Rivera Astacio.
Al momento de su muerte, Rivera Vargas estaba destacado como policía militar en el Batallón 296 de Infantería de Sabana Grande.
Según Anardi Rivera, hermano del fenecido soldado, esta era la segunda ocasión en que Rivera Vargas participaba del conflicto bélico en Irak.
Su primera experiencia fue entre el 2003 y 2004, cuando permaneció por casi un año en el frente de guerra. Después de un periodo de descanso, el pasado agosto, Rivera Vargas partió nuevamente rumbo a Irak.
"Él desde pequeño decía que quería ser militar. Yo le dije que no se fuera ahora en la segunda ocasión, pero como él llevaba eso por dentro se fue comoquiera. Él decía que cuando regresara iba a retirarse para dedicarse a viajar y pescar", dijo.
|