Cinco días antes de morir en Irak, el sargento Ramón Acevedo Aponte, veterano de varios conflictos, le contó a su cuñado Ermes Estrada que había presenciado la muerte de dos soldados y que la situación estaba tan difícil que los oficiales de alto rango no querían salir de sus bases.
Le contó que tres semanas antes había ocurrido un atentado con bomba en el vehículo que iba frente al suyo en otro convoy militar, en el cual murieron quemados dos soldados; y que cuando trató de sacar al chofer de ese vehículo, le pidió que no lo moviera, pues había perdido una pierna.
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| Ramón Acevedo junto a su hermano mayor Ignacio. (Archivo) |
Explicó que lo habían condecorado porque el atentado pudo haber tenido mayores consecuencias, pero él advirtió la posibilidad de peligro antes de cruzar un puente que voló con la explosión.
También le dijo que los oficiales de mayor rango "no querían salir" a misiones fuera de las bases militares, por temor a los atentados, y que él mismo sentía temor.
Le añadió que esperaba salir de Irak a fines de noviembre e ir a Peñuelas después de diciembre.
Acevedo Aponte habló con su esposa, Mianel Garriga, el día antes de morir, explicó su hermana Margarita. Le dijo que se iba a acostar temprano, porque al día siguiente participaría en una misión corta, de unos 20 minutos, que no se preocupara porque iba a regresar bien y que luego la llamaba.
Nunca pudo llamarla. Dos días después de su fallecimiento personal del Ejército acudió al trabajo de Garriga para notificarle la muerte de su esposo.
El sargento Acevedo Aponte estaba adscrito al Tercer Batallón de la Tercera División de la Infantería del Ejército, con base en Georgia, y su muerte ocurrió en Ruftamiyah, Irak, explicó José Pagán Negrón, oficial de asuntos públicos del Fuerte Buchanan.
Tenía 51 años de edad. Era el octavo de diez hijos. Además de nueve hermanos y su esposa, le sobreviven su hijo mayor, Ramón, de unos 27 años, y tres hijas - Mianel, Melissa y Michelle Marie - de entre 20 y 17 años de edad. Esposa e hijos residen en Atlanta, Georgia.
Acevedo Aponte estuvo 23 años en el Ejército, recordaron. Su hermano Jesús, un pastor pentecostal, comentó que Ramón participó en las invasiones a Granada, en 1983, y Panamá, en 1989, en la Guerra del Golfo, en 1990; y estuvo destacado en Bosnia a finales de la década pasada.
Los hermanos estimaron que ésta era la tercera activación a la zona de guerra en Irak y que llevaba en ese país unos siete meses. Eusebio, también hermano, comentó que si volvió a firmar para otros cuatro años fue por sus compromisos económicos, ya que sus hijas están en la universidad y recién había comprado una casa.
"Michael (como se le apodaba al militar) era una persona sumamente valiente", dijo Miguel. Margarita lo describió como tímido. "Era un padre que adoraba a sus hijos y ellos lo adoraban a él", destacó Ana Hilda, otra hermana.
Eusebio recordó que fue campeón de ajedrez y que comenzó y dejó estudios en ingeniería en el Recinto Universitario de Mayagüez.
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