El impacto electoral de Barbadoro

Por Javier Colón Dávila / jcolon@elnuevodia.com

¿Tendrá un impacto electoral si el gobernador Aníbal Acevedo Vilá llega a su juicio el año que viene enfrentando 17 ó 15 cargos y no 24?

Si se libra de los cargos de fraude electrónico, aún enfrentaría acusaciones por conspiración y evasión de contribuciones. Sería pertinente preguntarse si la ciudadanía coloca en una balanza la gravedad de unos cargos contra otros.

Según varios consultados, con un solo cargo que se le desestime a semanas de las elecciones, las aspiraciones del Gobernador se podrían catapultar al tiempo que se fortalecería la teoría de la persecución política. Sin embargo, si no se desestima un solo cargo, el impacto podría ser devastador.

Desde el martes, y finalizada una vista oral presidida por el juez Paul Barbadoro en que atendió planteamientos sobre desestimación de cargos, las conjeturas sobre lo que dijo o quiso decir el togado no se han hecho esperar.

Ese día, el caso del Gobernador volvió a ser, al menos de manera parcial, el foco de la atención de un público también pendiente a los estragos de las lluvias y de la suspensión del IVU.

El abogado estadista Ignacio Rivera anticipó que una cantidad considerable de cargos pudieran ser desestimados, comenzando por los que están relacionados con fraude electrónico.

¿Podrá el Gobernador sacarle provecho político a una posible desestimación de múltiples cargos?

“Es que los 24 cargos no creo que tengan un efecto político devastador. El pueblo sabe separar una cosa de la otra. Sigue siendo algo negativo, una acusación siempre hace daño”, respondió Rivera, quien entiende que los trámites legales apelan a un sector “intelectual” de la sociedad.

Por la misma línea, se ubicó el abogado estadista Carlos Díaz Olivo, quien también planteó que si bien una desestimación de cargos fortalece los reclamos de persecución política, comoquiera el elector sufre los mismos problemas económicos que los rivales de Acevedo Vilá le achacan.

Como dice el ex presidente del Colegio de Abogados, Julio Fontanet, “la economía opera en su contra”.

Para el abogado y ex secretario del Trabajo, Víctor Rivera, la campaña del PNP y los famosos 24 cargos se desmoronan en la medida en que se desestimaran cargos, lo que daría paso a un interesante fenómeno que él describe como una “liberación de conciencia” de algunos electores que ahora están distanciados del Gobernador.

“En la medida en que se desestiman cargos, la credibilidad comienza a reponerse. Se libera la conciencia sicológica del elector y la teoría de la persecución cobra más vigencia”, explica el abogado estadolibrista.

¿Y si fuera un solo cargo desestimado? ¿O dos o tres? ¿Tiene el mismo efecto liberador? Según el ex secretario de Estado bajo la gobernación de Sila María Calderón, Ferdinand Mercado, la respuesta es sí.

“Llevaría a una expectativa de que el resto de los cargos en su debido momento podrían no probarse”, dijo al adelantar una especie de reacción en cadena, como si una ficha de dominó se encargara de derrumbar a las otras.

Claro, cabe la posibilidad que no se le desestimen cargos y, entonces, se debilitan todas las alegaciones de persecución política, según Mercado.

“Sería devastador”, dijo por su parte Fontanet.

Para el historiador y profesor de humanidades, José “Che” Paraliticci, la desestimación de ciertos cargos representa un indudable golpe a la imagen de la fiscalía federal, pero no necesariamente para los rivales del Gobernador. Después de todo, sobre el líder de los populares seguiría recayendo el sello de “acusado”.

“El problema mayor que tiene Aníbal es la economía y anticipo que en las últimas semanas de la campaña electoral todo va a ser economía. Esto (las acusaciones) iría a un segundo plano, aunque sin restarle su importancia”, dijo Paraliticci, un reconocido independentista involucrado en la lucha por la salida de la Marina de Vieques.

“Y a nadie le gusta tener un candidato acusado”, asegura.

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