Por Joel Ortiz Rivera
joel.ortiz@elnuevodia.com
Desde el 1977 hay un Ramón Luis Rivera ocupando la oficina de primer ejecutivo de la ciudad de Bayamón.
No obstante, desde el 2001 el hijo ha continuado la obra del padre, y luego de dos cuatrienios su popularidad parece ir en ascenso en la Ciudad del Chicharrón.
En noviembre, y “con la ayuda de Dios y del Pueblo”, Ramón Luis Rivera Cruz aspirará a la reelección con una serie de propuestas encabezadas por proyectos para mejorar la calidad de vida y la salud mental de los ciudadanos bayamoneses.
Y en su propia oficina sacó un rato para conversar con El Nuevo Día sobre sus planes para el próximo cuatrienio.
¿Siente que después de dos cuatrienios al mando de la ciudad de Bayamón ya salió de la sombra de su padre? ¿Siente que aún lo comparan con él?
Ya no me comparan con él, pero nunca me he sentido incómodo con eso. Todo lo contrario: yo me siento orgulloso de ser hijo de quien soy porque tuve una escuela extraordinaria, y de él aprendí una serie de cosas que he puesto en vigor en mi vida, como lo es el sentido de responsabilidad, honestidad y de trabajar duro.
¿Queda algo por hacer en Bayamón?
Siempre hay muchas cosas por hacer. El ser humano tiene que entender que durante toda su vida, siempre, todas las mañanas cuando se levanta, hay un nuevo empeño, una nueva meta. Así también hay que ver la administración pública. Tenemos muchos proyectos para los próximos cuatro años. Ya estamos trabajando en el diseño y desarrollo de la segunda Ciudad Dorada, que será un proyecto dirigido a los ciudadanos de la tercera edad, sector al que le estamos dando mucha atención porque la población en todo Puerto Rico está entrando a una etapa de mayoría de edad. La ciudad tendrá tres componentes: apartamentos para los que se puedan valer por sí mismos, para los que necesiten cuidado temporero y para los que necesiten cuidado permanente. Tenemos además un proyecto de computadoras para los estudiantes de cuarto año que continúen estudios universitarios, continuaremos el proyecto del renacer del casco urbano, terminaremos el plan grande que tenemos para tratar los desperdicios sólidos que tendrá varios componentes: reciclaje, campañas educativas y el resto de la basura que no se pueda reciclar estamos ya negociando alternativas con dos compañías. Tenemos más programas sociales, porque yo entiendo que la gran meta que tiene Puerto Rico, más que cualquier otra cosa, es la salud mental de nuestro pueblo.
¿De esos proyectos que quedan por hacer, qué es lo que más urge? ¿Cuál será la punta de lanza de su programa?
Ya he mencionado una serie de proyectos, pero para mí uno de los elementos más importantes para Puerto Rico entero es la salud mental. Hemos ido desarrollando una serie de propuestas para nuestra población, para ayudarnos. Esas propuestas se van a ampliar aún más. Por ejemplo, usted ayuda a mejorar la calidad de vida y la salud mental del pueblo cuando le ofrece alternativas en las que toda la familia pueda compartir. Alternativas deportivas, culturales y sociales. Todas las actividades culturales que hacemos tienen el propósito de que la familia, como un todo, pueda venir. Tenemos taller de arte con personas de todas las edades; tenemos programas para la tercera edad como el Programa Renacer, en el que le estamos dando clases de computadora y tecnología a ese grupo social porque necesitan ese conocimiento para el mundo de hoy; tenemos también aeróbicos, aeróbicos adaptados para la tercera edad; tenemos programas recreativos en todos los deportes en nuestra ciudad con academias en cada uno de ellos con los que podemos integrar a los niños y a los padres; tenemos programas dirigidos a prevención en salud y contamos con la única escuela de diabetes, a la cual el estado nos manda personas para que se las entrenemos y les demos clases gratis.
Ese tipo de programa social que ayude a que nuestra población se mantenga ocupada y tenga unos espacios, los vamos a maximizar en los próximos cuatro años.
¿Qué le ofrece usted a los electores de Bayamón que le diferencien de los demás candidatos?
Es bien sencillo. En Puerto Rico la gente está buscando que sus funcionarios electos sean personas honestas, responsables, trabajadoras y dedicadas. Que vengan a administrar y a hacer uso sabio del dinero... que no pase lo que la gente sufre ahora, que tiene un desencanto enorme con el gobierno porque se malgasta el dinero que paga el contribuyente. En Bayamón llevamos siete años seguidos sacando 100 puntos en las evaluaciones del Contralor. Nuestro programa de WIA es el número uno en todo la nación. De hecho, vinieron el otro día y se llevaron 12 recomendaciones para establecerlas en Estados Unidos. El programa de Sección 8 lleva varios años sacando la puntuación máxima. El programa de Head Start es el mejor de toda la región y el dos de Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico. Así que nosotros le ofrecemos a nuestra gente una administración sabia, comprometida, prudente, que sabe hacer uso del dinero de una manera adecuada y que está pendiente de las necesidades de nuestra gente.
¿Cómo funcionaría con un gobernador y una legislatura de su partido?
Tengo que aceptar que estos últimos ocho años han sido muy difíciles porque no hemos tenido la ayuda del gobierno estatal, pero yo entiendo eso y no me he puesto a pelear. Ustedes no me han visto ni discutiendo ni haciendo conferencias de prensa. Lo que he hecho es que el tiempo que podría estar dedicando a eso lo he dedicado a ser creativo sobre cómo, con los fondos municipales, hacemos las cosas que tenemos que atender del municipio y atendemos aquellos espacios que el gobierno estatal no ha podido atender en nuestra ciudad. Y a eso he dedicado mi tiempo. Con un gobierno del mismo partido, claro, se haría mucho más fácil. De hecho ya tengo pensado con el nuevo gobierno que nos permita hacer unos planes pilotos en nuestras escuelas públicas para transformar el sistema filosófico educativo de la escuela, transformar la planta física y hacer un experimento social y educativo en dos escuelas.
¿Estaría dispuesto a acoger algunas ideas de los candidatos de los otros partidos?
Nunca he tenido problemas con eso. De hecho, aquí a Bayamón vienen alcaldes del Partido Popular para que nosotros los orientemos con relación a algunos programas que tenemos y lo hemos hecho con mucho gusto. Aquí vino el alcalde de Añasco (Pablo Crespo Torres) porque iba a hacer un parque lineal e hizo una visita para ver cómo habíamos hecho el nuestro. Yo lo llevé, lo orienté y le dije las áreas que nos habían resultado más difíciles. Aquí vino el alcalde de Ponce (Francisco Zayas) porque quería hacer una sala de emergencia. Le dimos hasta los planos y le mostramos los pasos que dimos y cuáles fueron las dificultades para que él las adelantara allá en Ponce. Tengo amistad con varios alcaldes de los dos partidos. De hecho, hay seis alcaldes -tres y tres, de los dos partidos- que nos reunimos cada cierto tiempo y compartimos ideas, preocupaciones, y a veces el alcalde de Caguas (William Miranda Marín) me llama: “Oye Ramón Luis... ¿cómo tú hiciste tal cosa?”, y yo le explico. A veces yo lo llamo para preguntarle otras cosas a él, y compartimos ideas.
Hablando de amistades y relaciones, hay unas pugnas en su partido, en el PNP. ¿Cree que eso pueda afectar su reelección en Bayamón? ¿Cree que pueda afectar la elección general?
En cuanto a la elección en Bayamón no hay ningún problema. Ya en Puerto Rico, con las tres papeletas, la manera del votante ejercer su derecho ha cambiado dramáticamente. En las pasadas dos elecciones el Partido Nuevo Progresista no ganó la gobernación, y sin embargo nosotros ganamos aquí en Bayamón y en las elecciones pasadas tuvimos 10,000 votos más que en la anterior. Por eso creo que no afecta.
A nivel estatal, no creo que la pugna que pueda haber existido durante la primaria vaya a afectar el resultado. En estas elecciones la gente está buscando un cambio. La gente quiere darle la oportunidad a otra persona que venga a enderezar el rumbo que lleva Puerto Rico. Por tal razón, ese deseo de cambio, de quitarse de encima el marasmo, de empezar a ver el futuro de Puerto Rico de una manera positiva y no negativa, va a ser tal vez la influencia mayor que va a tener el elector en estas elecciones.
¿Cual es su opinión sobre la decisión de la Cámara de Representantes de nombrar una comisión evaluativa para investigar al gobernador? ¿Le ve propósito a la gestión?
Es sencillo. Siempre y cuando el propósito de esa comisión de la Cámara sea evaluar lo que ha pasado con el interés de verificar las leyes -en especial la Ley Electoral- y buscar cosas que se puedan hacer para mejorarlas y para que situaciones como esta no se repitan en Puerto Rico, yo creo que no hay ningún tipo de inconveniente. Aquellos que ahora dicen que es un asunto político no lo decían cuando Sila (M. Calderón, ex gobernadora) hizo lo mismo en las cámaras legislativas cuando el gobierno estatal creó un comité ‘Blue Ribbon’. Yo no vi a nadie planteando lo que el Partido Popular plantea hoy... y allí sí que se vio persecución. Así que, si en su momento, cuando ellos estaban en el poder, lo hicieron y no dijeron nada, ¿por qué ahora es malo? Si la Cámara ha dicho que su único propósito es verificar cómo se puede mejorar la ley... que en ningún momento van a abundar en aquellos elementos que puedan constituir un proceso de residenciamiento. Si se queda dentro de ese contexto, y se hace un trabajo prudente, yo no veo ningún inconveniente.
Le pregunto sobre el momento en que se hace, cuando queda poco tiempo antes de las elecciones.
Hace mucho tiempo, si una cámara legislativa no hubiese decidido investigar los sucesos del Cerro Maravilla, nunca se hubiese sabido la verdad. Así que yo no veo nada malo siempre y cuando el trabajo se haga de forma prudente, moderada y con un propósito estrictamente público.
¿Cómo ve a Bayamón en el siglo 21? ¿Hay que regresar a ser más pueblo o buscar ser más ciudad?
Ya Bayamón es la segunda ciudad de Puerto Rico, con una población de cerca de 250,000 habitantes. Hay una población flotante casi igual a ese número que ejerce una presión enorme sobre nuestra infraestructura. Es una ciudad progresista con un gran desarrollo y una mejor calidad de vida, donde la gente, hace 30 años atrás, no decía lo que dice hoy día: ‘Yo me siento orgulloso de vivir en Bayamón’. Y yo creo que ese es el éxito más grande que haya podido tener la administración en Bayamón en los pasados treinta años: lograr sacar a Bayamón de aquel pueblo pequeño en el cual a la gente no le gustaba decir que vivía, a sentir orgullo y decir que vive en Bayamón. Y tenemos esa ciudad grande con unas particularidades del pueblo donde todavía se habla de los Vaqueros de Bayamón, que podemos compartir en familia... por eso es que cuando hacemos nuestras actividades culturales, la gente viene como un todo y comparte como si fuera una gran familia. Es una particularidad que tiene Bayamón que quizás no tienen otras ciudades grandes de Puerto Rico y de otras partes del mundo que yo he visitado. Es un rasgo muy simpático de nuestra ciudad.
