“Somos menos pueblo y más tribu”

Por Joel Ortiz Rivera
joel.ortiz@elnuevodia.com

Victoria Muñoz es respetada no sólo por ser hija del fundador del Partido Popular Democrático, Luis Muñoz Marín, sino también por haber sido senadora y por haber sentado pautas al ser la primera mujer que presidió el PPD y la primera que aspiró a la gobernación bajo su insignia.

En este momento, apartada un poco del ojo público, la dama apodada Melo compartió con El Nuevo Día sus visiones y opiniones sobre algunos de los temas que nos ocupan en la actualidad.

Usted ha ocupado posiciones por el PPD como presidenta, senadora y candidata a la gobernación. Tras esa experiencia, ¿como ve al PPD en el 2008?

Creo que el Partido Popular tiene que hacer una agenda distinta y creo que la va a hacer. Antes, la pobreza era extrema. Muchas personas se olvidan que en el 1940 Puerto Rico era el segundo país más pobre de Centroamérica (y el Caribe), que el promedio de vida era 42 años, y que aquella campaña de entonces fue dirigida a la justicia social. Esa dirección yo creo que debe ser igual. Ahora... no es la misma justicia social. La pobreza de hoy no es de no tener zapatos, de tener hambre, de salud. La pobreza que tenemos hoy es la de los niños y jóvenes que se nos pierden cuando dejan las escuelas y usan drogas. La justicia social es ayudarlos a vivir una vida mejor y más justa. Creo que esa agenda es distinta aunque el título sea el mismo. Hay que ver la modernidad de Puerto Rico. Qué cosas trajo la modernidad que no son buenas. El progreso, ¿ha sido progreso en todos lados, o en todas las maneras de vivir?

¿Está de acuerdo con las propuestas que se discuten recientemente como la unicameralidad y la de reducir los beneficios que tienen los legisladores?

Reducir los salarios sin lugar a dudas. Cuando yo estaba en el Senado yo voté en contra de aumentar los salarios, porque la teoría era que si tenías mayores salarios ibas a tener personas más preparadas. Esto es una vocación. Usted viene por cuatro u ocho años a servirle al País, y el salario no es la finalidad. Ahora... los sueldos son tan atractivos que hay personas que no cualificarían para ningún trabajo de $70,000 que cualifican para ser representantes y senadores. Ahora, hay un gran descontento con las cámaras legislativas, pero la solución no es darle más poder. Cuando reduces las dos cámaras a una estás concentrando el poder. El presidente de esa cámara sería cogobernador de Puerto Rico. Si es de otro partido como resultó ahora, no hay manera. Es muy difícil. Además siempre creí en el legislador ciudadano. Eso de legislador a tiempo completo es como político a tiempo completo. No. Uno tiene que salir a la calle y hacer otras cosas. Antes había maestros, doctores, abogados y había personas sencillas, líderes obreros. Pero parte del tiempo estaban en la calle y sabían lo que estaban diciendo. Allá los legisladores viven en otro mundo hoy. No saben por qué el pueblo tiene tanta animosidad contra ellos. Si están todo el tiempo metidos en el Capitolio, ¿cómo van a saber?

¿Cómo cataloga los tres años y medio que hemos tenido con un gobierno compartido?

Yo creo que no han sido compartidos, desgraciadamente. Cuando el Partido Popular ha tenido el poder de la Cámara y del Senado, como ha sido con Hernández Colón como presidente del Senado y Ferré en el 68, Miguel Hernández Agosto y Romero en el 80, si buscas el historial legislativo es muy superior. Yo creo que en parte se debe a que no tenemos la misma calidad de legislador pero también a que el partidismo nos tribaliza. Somos menos pueblo y más tribu. La legislatura debe representar al pueblo, no sólo al partido político. El partido es un medio para representar al pueblo, pero no es que no voy a hacer nada de lo que diga el otro porque aquel es de otro partido. Aquí no hemos sabido bregar con el gobierno compartido.

¿Comparte la posición que ha asumido el Gobernador de dotar de más soberanía al ELA?

Bueno... yo comparto la de él. A veces escucho a algunos populares diciendo unos disparates por radio... y es fuerte. Los pueblos dignos son soberanos sobre sus asuntos. Nosotros encarecemos los productos que importamos y exportamos porque tenemos que transportarlos en barcos de bandera americana, que son los más caros del mundo. Estamos subvencionando a los navieros. En Estados Unidos pueden ir por tierra y tren. Tienen opciones. Aquí no las tenemos. Así que hay unas leyes que nos constriñen nuestra libertad económica. Hay otras cosas. Esa no es la única.

Hace unos días recibí de Aníbal una explicación que él le da a los populares y la encontré muy buena. Pero hay otras personas diciendo cosas en nombre del partido que no reflejan lo que el partido y su candidato a gobernador propone.

¿Como cuáles personas?

No voy a mencionarlas. Pero lo que creo es que hay que explicar muy bien. Este pueblo no quiere la independencia. Quiere soberanía, pero no la independencia. Quiere la ciudadanía americana, con la cual se siente muy cómodo y la ve como una cosa muy positiva en su vida, pero también quiere seguir siendo pueblo. Pueblo hispanoparlante, con personalidad definida. Y entonces, si eres ciudadano americano y quieres ser pueblo, el único estatus es el Estado Libre Asociado, aún con sus defectos. Lo que pasa es que las otras llamadas ‘soluciones’ tienen más defectos que el Estado Libre Asociado. Nada es perfecto en la vida y tenemos que hacer transacciones, y la transacción que el pueblo de Puerto Rico ha hecho a través del tiempo es la de cómo mantengo la ciudadanía americana y cómo mantengo mi nacionalidad, mi cultura, mi idioma. Y el Estado Libre Asociado logra ambas cosas.

¿Cómo compagina esa nueva visión con la de su padre?

Mi padre siempre sabía que el ELA tenía defectos porque ya al año siguiente (de implantarse) estaban proponiendo mayor amplitud. Pero él decía que los americanos eran generosos con su dinero y tacaños con su poder. Eso de darle más poder a Puerto Rico al Congreso siempre le pareció muy amenazante. Pero él también decía que a lo mejor debíamos tratar una cosa a la vez. Eso me dijo ya al final de su vida. A lo mejor lo que deberíamos hacer es decir, por ejemplo, ‘vamos a empezar a bregar con la ley de cabotaje’. Ir peticionando todo. Y esa sería la agenda por los próximos años. Ilustraríamos al Congreso sobre cuan caro le sale al País esa ley y cada cosa hacerla una a una. Las que son importantes para la economía y para los tratados con otros países. Hernández Colón trató de hacer tratos con Japón y se lo prohibieron. Todas esas cosas son importantes. A lo mejor una a una hubiésemos logrado muchas cosas más en vez de envolverlas todas juntas.

¿Habrá posibilidades todavía de establecer ese enfoque?

Posiblemente sea más efectivo, pero en la medida en que eso sea lo que el Partido Popular lo decida yo no tengo problema con respaldarlo.

¿Cómo ve las posibilidades de Aníbal rumbo a las elecciones?

Espero que gane. Creo que va a ser muy difícil. Todas las elecciones lo son. No es fácil para nadie. Los porcientos pueden favorecer a alguien ahora y en un mes se cayeron. Yo creo que Aníbal es una persona con mucha fuerza. Es el líder. Así es que tenemos que trabajar duro. Estos no son tiempos buenos económicamente hablando. La recesión en Estados Unidos... la situación con las casas... y creo que en tiempos difíciles surgen cosas interesantes. Por ejemplo, hay personas que escucho que mencionan a Aníbal. Pero, ¿y por qué a Aníbal y no a José Aponte, el de la Cámara? Porque es más fácil enfocarse en uno que enfocarse en 60. Al ser una sola figura, pues yo la quito y todo va a ser bueno. Pero no es así. Lo que tenemos que hacer es salir de esas cámaras que no han sido buenas y poner otras a ver. El voto siempre es prestado. Así veríamos cómo lo hace el Partido Popular con Cámara y Senado y la gobernación. Así que creo que tenemos que luchar y educar en términos de que esto (la crisis) es reponsabilidad de muchos y que hay una situación mundial muy difícil en la que los incumbentes tienen que trabajar duro.

¿Favorecería la medicación de la droga?

Creo que hay que tratarlo. La droga es una cosa muy terrible. Ya hay 300 muertos en lo que va de año y creemos que estamos mejor que el año pasado. ¿Pero cómo es posible? O sea, es menos riesgoso ser soldado en Irak que ser puertorriqueño aquí, sobre todo las personas que lo pagan más, que son los de menos medios económicos que son los que pagan, no los grandotes. Creo que sí. Tenemos que ver y empezar como cuando se empezó con la metadona. Hacerlo en áreas en que pueda ser medible y luego decidir si ha sido efectivo o no. Hay muchas cosas. La campaña contra el tabaco lleva muchos años y ha sido muy efectivo. Claro, ahí hay un daño al pulmón y ya no te dejan fumar en muchas partes. Pero ha sido una campaña que ha sido exitosa y podemos tomar alguna de esas ideas. Una de las ideas podría ser la medicación. Comenzar con un grupo a ver cómo le va. Ir a través de los meses y los años a ver cómo eso funciona. O modificarlo, porque a veces uno empieza y no necesariamente todo está mal o bien. Y a través de la experiencia lo vamos modificando. Pero definitivamente aquí no se puede descartar nada.

¿Tiene esperanza Puerto Rico?

Creo que hay que tener esperanza. Mi papá decía que la esperanza es la fuerza de Dios en el corazón de los pueblos. Creo que una parte de eso es, por ejemplo, lo que ha representado (Barack) Obama: una esperanza, una cosa distinta que no sea guiada por los cabilderos... otro discurso. Yo había perdido la esperanza en Estados Unidos. Después de los Kennedy, yo no vi nada extraordinario, incluyendo los Clinton, que fueron muy efectivos... y que ella también que es una muy buena persona y capacitada sin lugar a dudas. Pero es lo mismo. Y ese cambio hacía falta.



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