La prueba finita fue la clave

Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com

Evidencia demasiado “finita” -sobre todo para condenar a un ex gobernador-, la desestimación antes del juicio de quince de los cargos originales y las circunstancias políticas que rodearon el caso son tres de los factores que pudieron haber propiciado el veredicto absolutorio a favor de Aníbal Acevedo Vilá y Luisa Inclán Bird.

Así coincidieron en entrevistas separadas ayer tres notables abogados con amplia experiencia en el foro federal, Thomas Lincoln San Juan, Osvaldo Carlo y Carlos Noriega.

Noriega dijo que “a pesar de que la prueba circunstancial tiene la misma dimensión que la prueba directa, no es lo mismo porque hay que hacer inferencias sobre lo que pasó”.

“No había la prueba directa que se ve en otros casos, no había grabaciones, los documentos presentados, facturas, estados bancarios, no implicaban el conocimiento directo de Acevedo Vilá”, dijo Lincoln.

Por su parte, Carlo se enfocó en la relación entre las instrucciones impartidas por el juez Paul J. Barbadoro y la calidad de la prueba en cuanto a dos cargos principales: la conspiración para violar las leyes electorales federales y el fraude para privar a la ciudadanía de servicios honestos.

Carlo sostuvo que la instrucción clara del juez de que tenían que exonerar a Acevedo Vilá de la conspiración si concluían que éste no participó en el esquema para recibir donaciones ficticias en Filadelfia, sin tener que entrar a considerar los otros dos esquemas que incluían las donaciones ficticias de su familia, le permitió al jurado absolver enfocándose sólo en Filadelfia.

“Traer un cargo que descansa en unas inferencias tan finitas le dio la ventana a la defensa para crear la duda razonable, que era lo único que tenía que hacer”, añadió Carlo.

“En cuanto al cargo de servicios honestos sólo había que contestar si Acevedo Vilá sabía de la donación de (el empresario Edwin) Santana a través de la agencia publicitaria”, agregó.

Lincoln dijo que a pesar de lo “rimbombantes y macabros” que sonaban los delitos imputados en el pliego acusatorio la naturaleza de la conducta era “un financiamiento político por debajo de la mesa, lo mismo que han estado haciendo los dos partidos por años y la gente lo sabe”.

“Al jurado le cuesta trabajo meter preso por eso a una gente con una prueba finita”, agregó.

“Los casos de impacto en este foro son en esos en los que hay un gran embolsillamiento personal de dinero y eso no se vio”, dijo Lincoln. “La gente tiene un sentido innato de justicia”, agregó.

La defensa fue “excelente” y logró comunicar que Acevedo Vilá no tenía interés en los trajes.

Además, los abogados lograron demostrar que los viajes eran un asunto más de gastos de representación, agregó.

Lincoln sostuvo además que Acevedo Vilá “respetó el proceso, creó una buena impresión con su actitud en la sala, no se veía jaquetón... el jurado lo está viendo, además se le tiene cierta deferencia por ser un ex gobernador a menos que seas un fanático político”, agregó Lincoln.

Los tres apuntaron al factor político.

“El que el origen haya sido una querella de un político contra otro y que se radique contra un gobernador meses antes de las elecciones, aunque hubieran tenido la evidencia básica para radicar, crea percepción negativa ante el público y tiene un efecto nefasto” resumió Carlo.

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