Aníbal obtiene la libertad

Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com

Cuando la secretaria de la sala del juez Paul J. Barbadoro comenzó a repetir las palabras “no culpable” mientras leía el veredicto del jurado para cada uno de los cargos, los rostros de Aníbal Acevedo Vilá y de Luisa Inclán Bird comenzaron a transformarse, de su optimismo nervioso inicial, a una expresión de supremo alivio y felicidad.

Cuando la secretaria pronunció la frase absolutoria por última vez, la emoción de Acevedo Vilá y de Inclán Bird ya llegaba al límite. El ex Gobernador miró hacia arriba, se persignó y besó el anillo que le obsequió el obispo de San Juan, Roberto González Nieves.

Mientras, Inclán Bird se dobló hacia el frente en ángulo de 90 grados cuando faltaba poco para que se confirmara que el veredicto era de absolución en todos los cargos, y al final se abrazó fuertemente con su abogado Michael Pasano.

“Yes” resonó en la sala

El juez Barbadoro preguntó si alguien tenía alguna solicitud y la fiscal María Domínguez pidió que se encuestara al jurado. La secretaria de sala entonces preguntó a cada uno de los jurados si ése había sido su veredicto y se escuchó doce veces la palabra “yes”, que todos dijeron con énfasis, convicción y algunas sonrisas de satisfacción.

Mientras resonaban los “yes” del jurado, Acevedo Vilá lloró y se abrazó con el abogado Harry Anduze. Los familiares y amigos del ex Gobernador y de Inclán Bird, así como los políticos populares que estaban en la sala hacían esfuerzos por contener la emoción.

Entonces habló el juez. “Señor Acevedo Vilá, usted ha sido juzgado por un jurado de sus pares y ha sido absuelto en todos los cargos. Este caso se acabó. Usted está en libertad de irse”. Acto seguido, Barbadoro se marchó. Ahí mismo comenzaron la celebración, los abrazos y a desbordarse la emoción de las familias.

“Esos 12 jurados hoy le demostraron a este pueblo que este es un pueblo con conciencia, que este es un pueblo con dignidad, que este es un pueblo que sabe respetarse y hacer justicia”, declaró Acevedo Vilá afuera del edificio del Tribunal Federal mientras una multitud de seguidores eufóricos lo esperaba en la calle Chardón, en Hato Rey.

“No hay enemigo poderoso cuando la verdad y la justicia están del lado de uno... salir corriendo, no fue para eso que Dios nos dio libertad para actuar... que mi Partido Popular entienda que para andar hacia adelante no se puede tener miedo”, sostuvo el ex Mandatario. “A los que se prestaron y fabricaron esta patraña allá ellos con su conciencia y su responsabilidad profesional”, agregó.

En su discurso, Acevedo Vilá mencionó ocho veces la frase “yo regreso” para contestar la interrogante sobre su futuro. En lo que pareció un juego de palabras, el ex Gobernador se limitó a mencionar actividades de su vida cotidiana, sin mencionar ninguna opción política, como algunos observadores han especulado.

Veredicto rápido

El anuncio de que había veredicto tomó por sorpresa a todos en el tribunal. Sobre todo porque media hora antes, a las 5:25 p.m. el jurado había enviado un mensaje al juez con los alguaciles de que estaban cansados y querían regresar al hotel. Apenas llevaban dos horas y 25 minutos deliberando desde que comenzaron a las 2:00 p.m.

Ya los alguaciles estaban haciendo los preparativos para llevar a los jurados al hotel en donde estaban secuestrados desde el 18 de febrero y los abogados y las partes se habían marchado cuando hubo un cambio de señal.

“Hay veredicto, hay veredicto”, se escuchó decir por el pasillo del tribunal apenas 20 minutos después. A las 5:45 de la tarde, los alguaciles mandan a virar a los licenciados Anduze y José Ortiz, quienes ya estaban saliendo por el portón de la calle.

Cuando comenzaron a regresar a la sala, ya había un aire de optimismo en la defensa. Muchos abogados veteranos habían pronosticado que un veredicto rápido sería señal de absolución. Los fiscales también parecían tener el mismo entendido.

Grave la Fiscalía

A las 6:00 p.m. la fiscal Domínguez entró al frente de su equipo con expresión grave.

Mientras los familiares y amigos de los acusados celebraban ya en el vestíbulo de la corte, el equipo de Fiscalía permaneció en la sala.

Inclán Bird dijo afuera de la corte que cuando la acusaron muchos amigos le pidieron “que cediera a las presiones del Gobierno federal y me declarara culpable de lo que fuera aunque tuviera que mentir”.

“Si miento mis hijos van a ser mentirosos, si no miento mis hijos van a ser invencibles y podré mirar a mi pueblo a los ojos”, agregó.

El veredicto absolutorio culminó una investigación de cuatro años y un juicio de 29 días en el que ambos acusados enfrentaron cargos de conspirar para violar leyes electorales federales, lavar dinero, engañar al Tesoro federal y privar a la ciudadanía de sus servicios honestos.

En junio de 2007, Acevedo Vilá reconoció públicamente que las autoridades estadounidenses investigaban sus campañas políticas para la Comisionado Residente en el 2000 y para la Gobernador en el 2004.

El 27 de marzo de 2008 las autoridades federales le radicaron 19 cargos relacionados con el donativos de campaña electoral en exceso de ley para saldar medio millón de dólares en deudas de campaña y el no informar ingresos en ropa y viajes al extranjero con su familia. Otras 12 personas fueron acusadas junto al ex Mandatario.

En agosto, un gran jurado le radicó otros cuatro cargos de fraude ele honestos y uno de conspiración para lavar dinero. En diciembre, Barbadoro desestimó 15 de los 24 cargos contra Acevedo Vilá tras determinar que la Fiscalía intentó procesarlo por posibles violaciones a leyes electorales puertorriqueñas.

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