Por Frances Rosario y Ricardo Cortés Chico / politica@elnuevodia.com
Tan angustiaba estaba la cagüeña Carmen Meléndez mientras esperaba el veredicto en el juicio contra el ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá, que se paraba y se sentaba. A ratos oraba y a ratos conversaba.
“¡Ay Dios mío... gracias a Dios!”, clamó, al conocer el veredicto de no culpabilidad. Mientras, al fondo, se escuchaba el alboroto característico de la Plaza del Mercado de Santurce de un viernes en la noche.
Por su parte, Sandra Ramos, residente de Guaynabo, se movía nerviosa. Lloraba mientras camina de un lado a otro, como si no supiera qué hacer. “Sí. Se hizo justicia, porque ahí se vio realmente que le querían hacer la vida imposible”, afirmó la mujer.
En uno de los restaurantes de la Plaza decenas de personas se apretujaron frente al único televisor del lugar, todos hablaban al mismo tiempo y la algarabía aumentó cuando el reportero anunció que los acusados no eran culpables. Algunos celebraron, mientras otros parecían no creer el resultado del histórico juicio.
Entre las personas que estaban en el lugar se encontraba el abogado aiboniteño, Julio Eduardo Torres. Opinó que “se hizo justicia parcial. Creo que los cargos eran infundados, que no había prueba y que fue un acto de persecución política en contra de un puertorriqueño, y yo creo que esos 12 jurados reivindicaron a este pueblo”.
Sin embargo, José Viera, residente de Río Piedras, no quedó igual de complacido. “El jurado creyó que era inocente, pues hay que aceptar esa realidad. Pero para mi manera de pensar, él es culpable. Las leyes de este país están bien corruptas. Para mi criterio él estaba involucrado”, sostuvo Viera.
Reacciones según el cristal
En otro extremo de la Isla, en la Plaza Las Delicias en Ponce, la reacción no fue distinta.
Ramón Torres Torres, de 68 años, quien aseguró que a pesar que milita dentro de las filas novoprogresistas, siempre pensó “que (Acevedo Vilá) era inocente”.
“Todo el veredicto lo que corrobora es que era inocente desde el principio”, dijo durante el sondeo realizado por El Nuevo Día.
Según Pedro Juan Pérez, de 68 años, no se debió acusar al ex Gobernador porque “es algo que han hecho todos los políticos”. De manera similar se expresó David Rodríguez, de 37 años, aduciendo, sin embargo, a la falta de evidencia que pudo presentar la Fiscalía para probar las acusaciones.
“La Fiscalía botó los chavos que invirtieron en el caso. No debieron acusarlo sin evidencia”, señaló.
Por otro lado, Miguel Cartagena, de 70 años, señaló que la determinación del jurado demuestra la habilidad de Acevedo Vilá “de robar y salir bien. Los políticos nuevos deben estar tomando nota… Decían en el caso que él era ingenuo y eso nadie se lo creyó”, apuntó.
La diferencia entre este caso de presunta corrupción y otros ventilados en la esfera federal, según Hipólito Rosario, de 73 años, fue la batería de abogados que trabajó el caso del ex Gobernador. “Si no es por esos abogados que contrataron por millones no sale bien. El caso se debilitó por esos abogados. Ahora hay que esperar a ver si esto genera nuevos casos a nivel estatal”, dijo.