Por Mildred Rivera y Daniel Rivera / politica@elnuevodia.com
Decenas de personas se apostaron desde las 7:00 a.m. de ayer a la entrada del edificio federal de Hato Rey con el propósito de presenciar el penúltimo capítulo del juicio contra el ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá y su ex ayudante, Luisa Inclán Bird.
Minutos más tarde, el ex Primer Ejecutivo llegó acompañado, por primera vez, por sus hijos Gabriela y Juan Carlos. También lo acompañaban su madre Elba, sus hermanas Elba y Zaidée, su sobrina Gloriana y la ex primera dama Luisa “Piti” Gándara. Todos, con la excepción de Zaidée, vestían ropa oscura.
¿Cómo se sienten?, les preguntó la Prensa.
“Tranquilos”, dijo Juan Carlos. “Muy bien”, expresó Gándara.
Acevedo Vilá se limitó a responder con su ya tradicional “buenos días”.
Por su parte, la coacusada Inclán Bird dijo que en algunos momentos siente tristeza y puede sentirse agobiada, pero “la fuerza interna que uno siente cuando uno está en paz es indestructible”.
Su abogado Michael Pasano, siempre locuaz, broméo con los periodistas. “Voy a extrañarlos, gente”, dijo.
En tanto, el abogado Bradford Berenson, parte del equipo de defensa del ex Primer Ejecutivo, no disimuló su estado de ánimo. “Este es el clímax de este juicio. Es importante para todos. Estamos emocionados”, sostuvo.
Minutos más tarde, la sala judicial estaba llena. Entre el público se encontraban el ex secretario de Estado, Fernando Bonilla; el alcalde novoprogresista de Toa Baja, Aníbal Vega Borges, y la ex procuradora de las Mujeres, María Dolores Fernós. También estuvieron la jefa interina de la Fiscalía federal, Rosa Emilia Rodríguez, y Luis Fraticelli, jefe del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
Después de los argumentos de cierre de la Fiscalía se vio a la madre de Acevedo Vilá llorosa. En un momento durante la tarde, doña Elba le entregó a su hija Zaidée un libro de oraciones.
Oran por el ex mandatario
Horas más tarde, al finalizar los argumentos dentro del Tribunal Federal, inició la “segunda ronda”, pero esta vez afuera. Estuvo a cargo de decenas de seguidores que le gritaban al ex Gobernador: “Aníbal tranquilo, el pueblo está contigo”. Comenzaba la vigilia convocada por la presidenta de las Mujeres Populares, la representante Carmen Yulín Cruz.
Entre el público pudo observarse a la ex senadora popular Velda González y a los representantes José “Conny” Varela y Charlie Hernández. La gente se mantuvo allí hasta pasadas las 8:00 p.m., escuchando discursos, aportando dinero para el pago de la defensa de Acevedo Vilá y orando por él y su familia.
Cruz aprovechó la ocasión para exhortar a los simpatizantes de Acevedo Vilá a reunirse hoy al mediodía frente a los portones del tribunal para orar nuevamente por el ex mandatario.
Paula Santos, de Ciales y quien estaba entre el público, dijo: “Yo espero en ese Padre Celestial que haya justicia por esa madre, esos hijos y esa esposa, y por él, que es un hombre excelente. No lo conozco personalmente, pero me duele como si fuera un hermano mío porque han sido bien injustos con él, bien injustos”.
Mientras, Rosa Julia Ramos, quien ha estado en sala todos los días, le daba su opinión a un grupo de seguidores. “La defensa de Aníbal estuvo estupenda. La defensa de Luisa Inclán, olvídate. Yo diría que hasta mejor, no sé si por la forma jocosa. Cada uno tiene su estilo. (Thomas) Green dijo todo lo que tenía que decir, cubrió todo lo que tenía que cubrir, con la diferencia de que él es una persona más pausada y el otro (Pasano) es más expresivo y tiene más energía para decir las cosas”, sostuvo Ramos.
Agregó que “en cuanto a la Fiscalía, por la mañana estuvo flojísimo en el sentido de que ellos leyeron, era un libreto leído. Por la tarde, cuando a (la fiscal) María Domínguez le tocó su turno, ella ni las buenas tardes le dio al jurado. Y está tan llena de odio, tan llena de rabia, que no lució bien porque tengo entendido que a los jurados no les gusta que ellos lleven su caso así”.