“No” al chivo expiatorio

Por Daniel Rivera Vargas / drivera2@elnuevodia.com

Un cuento de Juan Bobo y alusiones bíblicas fueron parte de los diversos recursos con los que el abogado Michael Pasano recalcó ayer al jurado su tesis de que la Fiscalía federal lo que tiene son especulaciones contra su defendida Luisa Inclán Bird.

“¿Qué ha pasado en este caso? Les expongo a ustedes que es una historia tan vieja como la Biblia. La Biblia nos dice que cuando la gente pecaba hacía un sacrificio, sacrificaban a un animal, un chivo. Se le llamaba el chivo expiatorio. Eso es lo que han hecho con Luisa Inclán, un chivo expiatorio”, dijo Pasano.

El abogado estadounidense relató también que vio una estatua inspirada en un cuento del folclórico personaje puertorriqueño Juan Bobo en una plaza del Condado. “Dice el cuento que Juan Bobo fue a buscar agua en una canasta, la llenó y, cuando iba colina abajo, el agua se salió y la canasta llegó vacía. Así es el caso de la Fiscalía”, explicó.

“El sentido común nunca, nunca, sustituye la evidencia. No permitas que la especulación llene la canasta vacía de Juan Bobo”, agregó.

El Ministerio Público, según el letrado, dibujaba a Inclán Bird como la “abeja reina” de la conspiración. Pero en realidad, los coacusados y testigos ni siquiera le enviaban copia de los correos electrónicos y ella no disfrutó de viajes, cenas o tuvo algo que ver con contribuciones familiares, apuntó Pasano.

“La Fiscalía muchas veces mira con espejuelos sucios, lo que la hace ver actuaciones normales como delitos”, dijo Pasano.

El abogado indicó que en centenares de documentos que la Fiscalía presentó como evidencia sólo hay uno que alude a su cliente.

Atacó la credibilidad de Lorna Rodríguez, ex empleada de la Oficina del Comisionado Residente, y Fulgencio Correa, ex gerente de la “Tiendita Popular”, ambos testigos principales de la Fiscalía contra su cliente. Pasano describió a Rodríguez -quien declaró que Inclán Bird le pidió donativos en cheques para luego reembolsárselos- como una mujer molesta porque no consiguió trabajo en La Fortaleza.

Pasano agregó que Correa -quien dijo que vio a Inclán Bird sacar $5,000 en efectivo de una caja fuerte del Partido Popular Democrático- es un mentiroso, al sacar a relucir 10 contradicciones entre su testimonio y el de otra testigo de Fiscalía, Noemí Díaz.

“Hay testigos que ustedes deben mirar con mucho cuidado. Si buscan en un diccionario, les aseguró que verán una foto de Fulgencio Correa”, dijo Pasano, en alusión a la palabra mentiroso.

El abogado pareció que repetiría su estrategia de su argumentación del inicio del juicio de colocar todo el tiempo la palabra “por favor” (please, en inglés) en los monitores de la sala. Pero ayer convirtió esa palabra inglesa en el siguiente acróstico: Prueba no es Mentiras, Exageraciones, Suposiciones, Especulaciones y Respuestas Evasivas.

“Este caso es como el viejo chiste de la persona que llega de un viaje de vacaciones y lo que trae de regalo es una trapo de camisa”, apuntó el abogado.

Al final, suplicó a las ocho mujeres y cuatro hombres del jurado un veredicto absolutorio para su cliente, que de ser hallada culpable encara hasta 20 años de prisión, igual que su ex jefe Aníbal Acevedo Vilá.

“Por favor, con su veredicto devuelvan a Luisa Inclán a su familia. Ella nunca debió haber sido acusada. Ella era un peón, un chivo expiatorio, pero hoy en esta ciudad, en este tribunal, en esta sala, esto debe parar con su veredicto y deben decir cuál es la verdad. El Gobierno no ha probado más allá de toda duda razonable que ella es culpable porque la verdad es que ella no es culpable”, expresó Pasano.

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