Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
“Con su veredicto ustedes tienen la oportunidad de enviarle un mensaje a Aníbal Acevedo Vilá y a Luisa Inclán Bird de que no toleraremos la corrupción en los procesos electorales y que si aspiran a servir desde el Congreso o la gobernación tienen que comenzar cumpliendo la ley y no violándola”.
Ese fue el clímax del intenso discurso de la fiscal federal María Domínguez, en su turno final de refutación de los argumentos de cierre de los abogados del ex Gobernador y su recaudadora de fondos.
“Les pido que examinen la evidencia de una forma cuidadosa, justa y concienzuda y emitan el único veredicto posible en este caso, un veredicto de culpabilidad para los dos acusados”, dijo Domínguez durante su descarga de 57 minutos con tono de ira justiciera.
La fiscal dijo que no es cierto que se necesite evidencia de que el empresario Edwin Santana obtuvo resultados de sus gestiones ante Acevedo Vilá para que se pruebe el cargo de fraude contra los servicios honestos que debe prestar un funcionario. Basta con que se tomaran acciones oficiales para favorecerlo por sus donaciones ilegales no reveladas, indicó.
La fiscal se refirió a la reunión que el entonces Gobernador concedió a Santana en junio de 2005, una semana después de solicitada. Dijo en español: “Eso no era apoyo al de aquí; era apóyame a mí” .
Domínguez refutó el alegato de Michael Pasano de que varios testigos elogiaron a su defendida Inclán Bird. “Aquí no se ha presentado evidencia de que Luisa Inclán sea una mujer honesta. Yo sugiero que la evidencia ha demostrado más bien lo contrario”, dijo.
“Nunca dijimos que ella era la reina del panal ni la que orquestaba todo”, sostuvo Domínguez. Pero tras repasar un par de testimonios que la ubican en reuniones discutiendo la deuda no informada (ilegal) de la campaña con la oficial de finanzas de la agencia de publicidad Lopito, Ileana & Howie, la fiscal dijo: “Si quieren saber quién es importante sigan el dinero. Luisa Inclán Bird tenía el dinero”.
En la mañana, sus colegas Timothy Henwood y Peter Koski se repartieron el informe final de la Fiscalía. Koski aludió a un discurso en el que Acevedo Vilá dijo a la Legislatura en 2002 “que el sistema electoral actual recompensa a los que maniobran para burlar la ley. Pero la ley no puede ser burlada por siempre y ahora la ley los alcanzó”.
Los fiscales buscaron persuadir al jurado de que la evidencia circunstancial del caso es fuerte y al evaluarla con sentido común tiene que concluirse que Acevedo Vilá e Inclán Bird conocían los esquemas para violar las leyes electorales federales y participaron en eso.
Koski dijo al jurado que para absolver a Acevedo Vilá “tendrían que concluir que Noemí Díaz, Fulgencio Correa, Edwin Colón Padilla, Miguel Nazario, Edwin Santana, Ramón Velasco... sabían, pero que de alguna forma el hombre que describió este esquema en un artículo que escribió hace 18 años y que volvió a recordar en 2002, el hombre que le dio las reuniones a Edwin Santana, no sabía”.
“Tendrían que concluir que todo el mundo sabía menos el tipo de arriba (the guy on top); el más que tenía que saber”, recalcó el fiscal Koski.