Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
La suerte del ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá y de la recaudadora popular Luisa Inclán Bird podría estar decidida tan temprano como el viernes, cuando las ocho mujeres y los cuatro hombres que componen su jurado comenzarán a deliberar.
El juicio, en que los acusados se exponen a hasta 20 años de prisión, se encaminó hacia su fase definitoria ayer, cuando la defensa anunció sorpresivamente que no presentará evidencia y dejó sometido su caso.
El anuncio se produjo en el día 26 del juicio, después de que el juez Paul J. Barbadoro declaró que no les desestimarán más cargos a los acusados, al menos por ahora, y que se reservará la decisión sobre la petición de desestimación perentoria de cargos para después del veredicto del jurado.
“No reaccionen a lo que van a escuchar ahora”, instruyó Barbadoro al público de la sala cuando terminó el receso de media mañana. Sus palabras provocaron que algunos miembros del público se miraran entre sí en actitud expectante.
Acto seguido, Thomas Green, el abogado de Acevedo Vilá, se puso de pie.
“Damas y caballeros del jurado, luego de un cuidadoso examen de la evidencia, la defensa de Aníbal Acevedo Vilá somete su caso”. Lo mismo hizo Michael Pasano, abogado de Inclán, al indicar que tampoco presentaría evidencia.
La sala se quedó en absoluto silencio. Dos de los fiscales se miraron entre sí, mientras que la fiscal principal, María Domínguez, se quedó observando al juez y una periodista salió a toda prisa para informar el suceso. Acevedo Vilá miró hacia el público sonreído.
Entonces el juez Barbadoro se volteó hacia el jurado: “La defensa no está obligada a presentar testigos; no hagan ninguna inferencia sobre esto. Como ustedes saben, les cobija la presunción de inocencia”. Además les instruyó a no comentar sobre el caso ni deliberar desde ahora. “Aquí termina la evidencia, pero no el caso”, agregó.
La carta salió de la manga
La decisión de la defensa resultó sorpresiva, pues apenas dos días antes había trascendido que traerían a varios testigos, entre ellos el publicista Carlos “Pepe” Rodríguez y al ex director de la Autoridad de Puertos, Fernando Bonilla.
Este giro táctico habría sorprendido incluso a la Fiscalía, ya que los fiscales fueron notificados de la decisión de la defensa en el receso, justo antes de anunciarse en corte abierta.
La Fiscalía venía preparándose para neutralizar a los testigos de la defensa. Fuentes cercanas al Ministerio Público habían anticipado la posibilidad de que el ex director de finanzas de la campaña de Acevedo Vilá para gobernador, Miguel Nazario, testificara en la fase de refutación. Este es el turno final que tiene la Fiscalía después de que la defensa presenta su prueba. Nazario no fue presentado entre los 35 testigos que trajo la Fiscalía y la fuente había planteado que “eso no significa que no va a testificar”.
Una fuente enterada de las interioridades del caso indicó ayer que la defensa había considerado la posibilidad de que Acevedo Vilá se sentara a testificar en su defensa y hasta hace dos días se barajaba la idea de que Inclán Bird declarara a su favor.
Querían “aniquilarlo”
La Fiscalía anticipaba que Acevedo Vilá testificaría, confiado en su capacidad persuasiva, y desarrollaba una estrategia de contraofensiva para “aniquilarlo” frente al jurado, trascendió.
Los abogados y fiscales se reunirán hoy en las oficinas del juez para discutir las instrucciones que Barbadoro impartirá al jurado el viernes por la mañana, antes de enviarlos a deliberar. Mañana la Fiscalía y la defensa presentarán sus informes finales al jurado, lo que durará unas seis horas, anunció el juez.
Si es necesario, el jurado seguirá deliberando el sábado. Los miembros del panel tendrán libre la mañana del domingo, pero podrán seguir deliberando el domingo por la tarde, si así lo deciden, o continuar el lunes, si fuera necesario.
El juez ordenó que desde que él imparta las instrucciones a los 12 miembros del jurado y éstos salgan a deliberar, estarán segregados de los seis alternos, aunque todos seguirán secuestrados. Comerán separadamente, no estarán juntos en el salón de la televisión del hotel y no deben interactuar hasta luego del veredicto, agregó.
“Estoy confiado; no hay acusaciones que merezcan una respuesta”, dijo el licenciado Green fuera de la corte.