Por Limarys Suárez Torres / lsuarez1@elnuevodia.com
Detrás de la contagiosa sonrisa de Michael S. Pasano, representante legal de Luisa Inclán Bird, hay un abogado meticuloso y exigente.
El abogado ha sido la figura alegre y bromista de este juicio a juzgar por las risas que arranca cuando interroga. Cuando quiere que los testigos contesten afirmativamente, Pasano utiliza un método donde suele comenzar muchas preguntas con la frase “es cierto que...” mientras mueve su cabeza como si estuviese diciendo sí . Técnica que usó cuando interrogó al mesero Pablo Ortiz, empleado del lujoso restaurante Citronelle, quien dijo que el ex gobernador Acevedo Vilá siempre llegaba acompañado de una mujer alta y trigueña.
“¿La mujer que usted describió como alta y trigueña es ésta que está sentada aquí a mi lado?”, le preguntó Pasano mientras movía la cabeza en gesto de negación logrando que todos en la sala, incluyendo el jurado se rieran, pues Inclán Bird es bajita y de tez blanca.
Cuando se trata de testigos que hablan en contra de Inclán Bird, Pasano se transforma. Ese fue el caso con Fulgencio Correa, ex administrador de La Tiendita Popular quien ligó a Inclán Bird con el conocimiento directo del esquema de los colaboradores con la firma de publicidad Lopito, Ileana & Howie.
“¿Es cierto que es usted un mentiroso? ¿Está de acuerdo que ha cometido varios actos delictivos?”, atacó Pasano.
Graduado de la Escuela de Derecho de la Universidad de Yale en 1976 y con un bachillerato summa cum laude de la Universidad de Georgetown en 1973, Pasano es miembro de la firma Carlton Fields en Miami.