Cantazo de Barbadoro a la Fiscalía

Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com

La Fiscalía federal y la defensa lucharon palmo a palmo ayer en torno a los pagos de alegados viajes de placer de Aníbal Acevedo Vilá, pero el Ministerio Público recibió un revés al no lograr vincular la canalización del dinero en efectivo de la campaña política para cubrir gastos personales del ex Gobernador.

La Fiscalía recibió el cantazo del propio juez Paul J. Barbadoro, quien instruyó a los miembros del jurado en términos de que “no hay alegación y no podrán inferir que hay nada impropio en el uso de dinero en efectivo para abonar a la tarjeta de American Express de Acevedo Vilá, a menos que yo después les diga específicamente lo contrario”.

La controversia se relaciona con el cargo 25 que imputa a Acevedo Vilá y a Luisa Inclán Bird conspirar para que el primero evadiera informar sobre sus ingresos al Servicio de Rentas Internas Federal (IRS).

La Fiscalía alega que la mayoría de los alegados ingresos no informados se sacaron de recaudos de la campaña política y se aplicaron a la tarjeta de crédito del ex Mandatario para pagar viajes familiares y otros gastos personales. Eso incluye los famosos trajes de Acevedo Vilá, aunque estos atuendos no habrían sido pagados con la tarjeta.

Dos de los testigos de ayer, el ex director de finanzas del Partido Popular Democrático (PPD), Ricardo Colón Padilla, y su ayudante y subtesorero Christian Bonilla, dejaron claro que a la tarjeta de Acevedo Vilá se cargaban gastos del PPD, gastos de la campaña y gastos personales suyos.

Estalla la controversia

La polémica estalló cuando el fiscal Ernesto López Soltero interrogaba a Bonilla sobre un pago que se hizo con dinero en efectivo de la campaña. La defensa objetó y el juez Barbadoro ordenó salir al jurado para hablar con las partes.

Entonces Barbadoro, visiblemente molesto, cuestionó al fiscal que estuviera presentando una prueba sobre pagos a la tarjeta sin identificar cuáles gastos personales estaban involucrados.

El juez incluso prohibió al fiscal presentar una de las transacciones sobre alegados gastos personales del ex Gobernador, porque la Fiscalía no había avisado antes a la defensa, lo que consistiría en una “sorpresa injusta”.

Barbadoro concluyó, por un lado, que el único pago en efectivo a la tarjeta de crédito que la Fiscalía había presentado se había desinflado por no coincidir con el pago del viaje familiar a Buenos Aires que se le pretendía adjudicar. Por eso, dijo el juez, lo apropiado era aclarar al jurado que no había nada ilegal en el mero hecho de usar efectivo de la campaña para pagar esa tarjeta.

Más tarde, la Fiscalía volvió a la carga con este tema con la testigo Gladys Ortiz, ex secretaria de Acevedo Vilá, que entre 2001 y 2004 le hacía pagos a la tarjeta de gastos personales y oficiales.

Ortiz sostuvo que Acevedo Vilá le hacía marcas en los diversos cargos de la tarjeta para indicarle cuáles eran personales y cuáles eran de campaña. Ella entonces los pagaba con dinero de él o de la campaña según correspondiera, dijo.

Polémico viaje a Orlando

No obstante, la Fiscalía le presentó un estado de cuenta del 17 de mayo de 2003, que reflejaba un viaje de Acevedo Vilá, su esposa Luisa “Piti” Gándara y su hijo Juan Carlos Acevedo, de Washington a Orlando. Ese viaje se hizo el 30 de abril de 2003 y costó $361 por pasaje.

El fiscal Ethan Levinson mostró a la testigo el estado de cuenta con una anotación, que la mujer reconoció como suya y que leía “campaña”, y un número de cheque de la cuenta de la campaña por $1,378 que se emitió el 3 de junio siguiente.

La Fiscalía presentó otro estado de cuenta -del del 17 abril de 2003- con cuatro pasajes de la familia Acevedo Vila a Dallas, pero no identificó pagos para ese estado.

En su turno, el defensor Bradford Berenson sugirió que el pago del viaje a Orlando era justificado, porque Acevedo Vilá se reunió allí con el senador por Iowa, Chuck Grassley.

Ortiz respondió que entendía que se había reunido con un congresista, aunque no recordaba el nombre.

En la mañana, el ex director de finanzas del PPD, Colón Padilla relató que solicitó a una funcionaria del partido a principios de 2004 que le desglosaran cuáles gastos de Acevedo Vilá eran personales y cuáles eran oficiales.

“Para no dar la impresión de que se estaban pagando gastos personales del presidente” del partido, explicó el testigo.

Colón Padilla no recibió una respuesta por escrito a su pedido y tampoco le volvieron a encargar el pago de los estados de la tarjeta de Acevedo Vilá, declaró.

Inclán sabía de la cuenta fantasma

Por otro lado, Bonilla dijo que Inclán Bird fue quien le informó en 2005 que existía una deuda con la agencia publicitaria Lopito Ileana & Howie que no estaba informada a la Comisión Estatal de Elecciones (CEE).

Agregó que Inclán Bird en ocasiones le instruyó que sacara facturas de proveedores de los libros de contabilidad de la campaña del PPD.

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