Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
Con su único testigo de ayer, la Fiscalía federal buscó demostrar que la Autoridad de Puertos accedió a resolver una pugna con esa compañía tras un acercamiento directo al entonces gobernador Aníbal Acevedo Vilá.
El testigo fue el otrora abogado y cabildero de las Empresas Santana, David Rivé Power.
Por su parte, la defensa intentó establecer que la negociación surgida tras el encuentro de diciembre de 2005 entre el empresario Edwin Santana y Acevedo Vilá tuvo una dinámica normal, tardó en resolverse y estuvo enmarcada en nuevos problemas que surgían entre Puertos y la empresa.
Por otro lado, Rivé declaró, a preguntas del abogado Thomas Green, que no sabía que su cliente Santana hubiese hecho algún donativo ilegal a la campaña de Acevedo Vilá ni que hubiese donado $250,000 ilegalmente a la campaña de Sila M. Calderón en el 2000, no empece a que él era el director ejecutivo de esa campaña.
¿Tiene conocimiento de que Acevedo Vilá haya movido un solo dedo para ayudar a Santana?”, preguntó Green. “No”, contestó Rivé.
También rechazó que en las reuniones que participó con ayudantes de La Fortaleza y Acevedo Vilá, y en las comunicaciones con su equipo se haya cometido nada impropio, antiético ni ilegal. A esto el fiscal Ernesto López Soltero le preguntó si en aquellos momentos conocía los “hechos completos” para saber si había algo impropio. “No”, respondió.
En un momento, el juez Paul J. Barbadoro se impacientó las preguntas con las que Green buscaba demostrar que el testigo no sabía si el ex Gobernador había dado instrucciones a Puertos o lo que habían hablado los funcionarios entre sí. Barbadoro puso cara de fastidio, mandó a sacar al jurado y confrontó a Green.
Pico a pico entre Green y Barbadoro
“Éstas son unas líneas de interrogatorio totalmente argumentativas; vamos a los hechos”, le ordenó el juez. “Respetuosamente discrepo”, respondió Green,
“A este testigo se le puso en la silla sin que tenga conocimiento de qué se hizo en Puertos y yo tengo derecho a tumbar esa noción que el Gobierno (la Fiscalía) quiere llevarle al jurado, esa inferencia de que el Gobernador hizo algo para ayudar al testigo con Puertos; tengo derecho a combatir el fuego con fuego”, agregó Green.
“Pero eso se hace con tres preguntas y usted lleva dos horas... Éste es un jurado inteligente”, replicó el juez. Green apuntó que se limitaría “en deferencia a vuestro honor, pero lo de Santana de dar y recibir algo está en el corazón de esto”.
Ambos cedieron y Green siguió preguntando. Rivé declaró sobre sus contactos con ayudantes de La Fortaleza luego que Santana se reunió con Acevedo Vilá el 14 de junio de 2005 para hablarle de los proyectos de la compañía e informarle de sus problemas con Puertos.
Rivé relató que habló con Acevedo Vilá en una fiesta en Jájome para voluntarios de la campaña, el 16 de diciembre de 2005. “Me preguntó si había pasado algo sobre Santana”, declaró Rivé. Agregó que dijo al Gobernador que Puertos había contestado la demanda de Santana alegando que el contrato era nulo y que ello crearía “un caos” de litigios en el aeropuerto. “Ya veré”, respondió Acevedo Vilá, según el testigo.
A fines de enero, la ayudante del Gobernador, Ileana Echegoyen, dijo a Santana y Rivé que hablaría con el director de Puertos Fernando Bonilla, según el abogado. Cuando se discutió en ausencia del jurado la relevancia del testimonio de Rivé, la fiscal María Domínguez, dijo que Echegoyen testificará que Acevedo Vilá le dijo “cara a cara” antes de esa reunión que Empresas Santana había ayudado en la campaña.