Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
El empresario Edwin Santana, propietario del poderoso emporio Empresas Santana (ES), declaró ayer que nunca informó a Aníbal Acevedo Vilá que había donado $250,000 ilegalmente a su campaña para la gobernación porque pensaba que otras personas se lo harían saber.
La declaración surgió al final del extenso testimonio, en el que Santana describió cómo hizo la donación ilegal y relató que tenía acceso directo al Primer Ejecutivo para promover sus intereses de negocios con el Gobierno.
Santana dijo que pagó los $250,000 a la agencia publicitaria que trabajó en la campaña, Lopito, Ileana & Howie (LIH) en pagos que se justificaban con facturas falsas de dicha agencia.
“Estaba consciente”, respondió Santana cuando la fiscal María Domínguez le preguntó si sabía que su contribución era ilegal.
Entonces fue cuando Domínguez le preguntó a quemarropa si había conversado con Acevedo Vilá sobre los donativos ilegales. Santana respondió que no.
“¿Por qué las hacía (las contribuciones ilegales)?”, cuestionó la fiscal. “Cuatro cosas: acceso, tranquilidad, seguridad y queríamos que nos dejaran trabajar con los contratos que teníamos con el Gobierno y no tener controversias”, sostuvo el testigo con el hablar pausado que se le escuchó durante todo el día.
“Si usted esperaba recibir ayuda del Gobernador, entonces ¿por qué nunca le informó de estas aportaciones?, preguntó la fiscal. “Entendía que no tenía que decirle personalmente; pensé que otras personas debían informarle, como la agencia de publicidad”, respondió Santana.
El testimonio de Santana se relaciona con los cinco cargos del segundo pliego acusatorio contra Acevedo Vilá y Luisa Inclán Bird, en los que se les imputa un esquema de fraude electrónico para privar a la ciudadanía de los servicios honestos del Gobernador, y lavado de dinero a través de LIH.
Hasta los pivazos guisaron
El testigo hizo una extensa narración de sus contribuciones ilícitas al Partido Popular Democrático que incluyen: $225,000 para la campaña del 2000 de la ex gobernadora Sila Calderón y $50,000 en 2005 para ayudar a pagar los gastos del caso legal de “los pivazos” que ratificó el triunfo electoral de Acevedo Vilá en 2004. Santana contribuyó $525,000 ilegalmente en distintos momentos, según su declaración.
Sostuvo que se reunió con Acevedo Vilá por primera vez en Washington el 3 de septiembre de 2003 y le hizo una presentación en ‘power point’ sobre los proyectos de ES.
Luego Santana gestionó otra reunión a través de Miguel Nazario, entonces director de finanzas de la campaña de Acevedo Vilá. En un almuerzo con Acevedo Vilá y Nazario en el Caribe Hilton del 10 de octubre de 2003, volvió a hablarle sobre los proyectos de ES.
Sucedió entre tragos
El testigo dijo que Acevedo Vilá se marchó al poco rato y que él se quedó con Nazario hasta por la noche. Y, entre tragos, le propuso “que podía contribuir una suma bastante generosa, que podía ser de la misma cantidad de lo que había dado a la campaña de Sila”. Santana indicó que había donado $250,000 a Calderón, pero que no le mencionó cifras a Nazario.
El empresario sostuvo que acudió a dos almuerzos en el restaurante Antonio’s, del Condado, invitado por Inclán Bird con una docena de empresarios que apoyaban la candidatura de Acevedo Vilá en julio y septiembre de 2004.
La primera vez Nazario pidió a los presentes que siguieran apoyando al candidato y la segunda advirtió que algunos estaban atrasados en sus compromisos. En ambas ocasiones Acevedo Vilá llegó luego de que Nazario había hablado, saludó, dio las gracias por el apoyo y se fue.
Al mes de haber juramentado Acevedo Vilá como Gobernador, Santana obtuvo una reunión-desayuno con él en la Mansión Ejecutiva. Le llevó una lista de proyectos que interesaban a ES, incluido un hotel en Isla Verde.
Santana planteó al Acevedo Vilá que tenía problemas con la Autoridad de Puertos porque no le estaba honrando sus contratos. Dijo que acudió a Acevedo Vilá “porque tenía confianza con él y acceso para llegar a él y presentarle proyectos importantes para Puerto Rico”. Acevedo Vilá le dijo que “iba a verificar si era viable el proyecto del hotel” y que atendería sus preocupaciones.
Tras esa visita, los ayudantes de La Fortaleza, Gustavo Vélez y Nelson Espinel, lo citaron para dar seguimiento a proyectos como el servicio de comida en cárceles y la Academia de la Policía.
Santana dijo que demandó a Puertos y se molestó cuando ésta planteó que era nulo su contrato exclusivo para servir comida y bebida en el principal terminal del aeropuerto Muñoz Marín.
En una cena de Navidad en 2005 en la casa campestre de Jájome del Gobernador, Santana mostró a Acevedo Vilá el documento de Puertos que lo había enfurecido. “Él me dijo que se lo diera a Luisita (Inclán), que le dijera que era porque él (Acevedo Vilá) lo instruía y que ella lo llamara después para recordárselo”, dijo Santana, agregando que no se lograron los proyectos que quería y que el hotel de Isla Verde, que se había encaminado en 2006, se le canceló en 2008.