Por Mildred Rivera Marrero / mrivera1@elnuevodia.com
Acostumbrada a los números y a un estilo de vida reservado, la contadora pública autorizada Noemí Díaz Torres saltó al ojo público el viernes al delatar un esquema alegadamente diseñado para exceder los límites de recaudación permitidos por la ley federal en la campaña del ex gobernador, Aníbal Acevedo Vilá.
“Esta vez, la Fiscalía federal llama a la señora Noemí Díaz Torres”. Con esa frase de la fiscal María Domínguez, la puerta de la Sala 3 del Tribunal Federal dio paso a la primera testigo del histórico caso: una mujer de cabello teñido de rojo, alta, de entre 40 y 50 años, vestida con un conjunto de falda y chaqueta gris, a rayas.
Se trató de la socia y Principal Oficial Ejecutiva de Finanzas de la agencia de publicidad Lopito, Ileana & Howie (LIH) que ha hecho muchas de las campañas del Partido Popular Democrático (PPD) y sus candidatos en las pasadas décadas.
Con actitud serena, la mujer declaró que desde 1993 se orquestaron esquemas para pagar gastos de campañas políticas con dinero de contribuyentes que no se informaban a las autoridades. Específicamente, declaró sobre la campaña al cargo de comisionado residente de Acevedo Vilá.
Ella conoce de primera mano el esquema pues mantuvo cuentas ocultas -cuyos gastos y fuentes de ingresos no se informaban a la Comisión Federal de Elecciones (FEC)- e hizo facturas falsas, a petición de sus superiores y de personas de la campaña política, aseguró durante el interrogatorio. Reconoció que sabía que violaba la ley y dijo que tiene un acuerdo de inmunidad con la Fiscalía.
Las palabras, pronunciadas pausadamente y en un tono bajito, se distancian de la mujer de carácter recio y demandante, cuando se trata de cuadrar sus cuentas, de acuerdo con personas que la conocen en el plano profesional y que hablaron con condición de anonimato.
“Ella es más demandante que eso (que revela) en sus expresiones. Metía unas presiones del cará para que aparecieran sus chavos. Es de carácter fuerte. Siempre se consideró muy leal y eficiente en sus funciones”, aseguró una fuente cercana al PPD.
Descrita por otra fuente que la conoció como “la típica contable, organizada y estricta”, es, además, simpática, de vestir elegante, pero sencillo. Respecto a la política partidista, se dijo que ha mantenido un “low profile” y nunca se le ha visto en reuniones o eventos de esa colectividad, afirmaron quienes la conocen.
“No es activista para nada. En términos de reuniones proselitistas, absolutamente nada”, afirmó la fuente.
Un informe presentado a la FEC por el tesorero de la campaña de Acevedo Vilá, Ramón Velasco, en enero 30 del 2001, revela que Díaz Torres fue una de las contribuyentes políticas y donó $1,000. Curiosamente, Velasco, a quien Díaz Torres llamaba “Moncho”, era quien, según ella, le daba instrucciones para violar la ley.
La agencia de publicidad LIH, donde ha trabajado por los pasados 28 años, ha sido su único lugar de trabajo, según la página electrónica de la empresa. Díaz Torres tiene un bachillerato en Administración de Empresas con concentración en Contabilidad de la Universidad de Puerto Rico. Luego de graduarse, hizo estudios postgraduados y obtuvo la licencia de Contador Público Autorizado. Uno de sus mayores logros, según esa página, es haber hecho la automatización de todos los procesos de la agencia.