“Una historia de pura venganza”

Por Mildred Rivera Marrero / mrivera1@elnuevodia.com

Como un maestro frente a su clase, Thomas Green se valió de la tecnología para tratar de convencer al jurado que su defendido Aníbal Acevedo Vilá no sabía nada sobre los métodos de recaudo de fondos para sus campañas ni las intenciones de sus contribuyentes.

Armado de una presentación en “Power Point”, el principal abogado del ex Mandatario lucía en dominio de la escena, moviéndose de lado a lado, durante la hora en que buscó probar que el caso contra Acevedo Vilá “es una historia de pura venganza”.

De cara al equipo de 12 fiscales y sus ayudantes, Green presentó a Acevedo Vilá como “un hombre bueno, decente y honesto”.

Agregó que el ex Mandatario no es perfecto y que cuando los jurados miren hacia atrás quizás vean a un hombre “vanidoso, ingenuo, demasiado confiado y distraído. Pero no es un hombre que quiso involucrarse en una conducta ilegal”.

Puntualizó que la investigación comenzó casi inmediatamente que Acevedo Vilá asumió la gobernación en el 2005.

Teoría del rompecabezas
Green utilizó la imagen de un rompecabezas para cuestionar la teoría de la fiscalía de que existió una sola conspiración organizada entre Estados Unidos y Puerto Rico para recaudar fondos en exceso de la ley para saldar deudas de campaña.

Respecto a la recaudación de fondos en Filadelfia, Green dijo que Cándido Negrón, director ejecutivo de la empresa Dental One, quería presentar una propuesta en la Isla para hacer un negocio en el área de servicios médicos. Afirmó que Acevedo Vilá, como comisionado Residente, buscaba, como debía ser, ahorrar dinero al Gobierno de la Isla.

Green dijo que Acevedo Vilá sí le consiguió una reunión a Negrón con los directivos de la Administración de Seguros de Salud (ASES). Pero su ayuda llegó hasta ahí y Negrón no obtuvo un contrato.

Green señaló que Negrón supo de la deuda que tenía Acevedo Vilá por los gastos de su campaña política para el cargo de Comisionado Residente y se ofreció para recaudar fondos.

Según Green, el ofrecimiento no era extraño de parte de una persona acostumbrada a hacer actividades de recaudación para diferentes funcionarios en Estados Unidos. Negrón organizó una actividad junto con Robert Feldman, abogado y reconocido recaudador de fondos políticos.

Green agregó que, de ordinario, en las actividades de recaudación de fondos, el candidato llega, saluda y comparte y, al final, le entregan un sobre con dinero, pero éste se lo entrega a algún ayudante sin saber la cuantía.

Aníbal fue “ingenuo”
El abogado indicó que Negrón veía a Acevedo Vilá una o dos veces al mes, que salían a comer y que el ex Gobernador pensaba que esos gestos eran “honestos y de una genuina amistad”. Dijo que fue “ingenuo”.

Sobre las alegadas declaraciones falsas en los informes de ingreso ante el Servicio de Rentas Internas federal, Green recalcó al jurado que recuerde que la esencia de esos cargos es la alegada intención de defraudar al Gobierno federal al no informar ingresos obtenidos en Puerto Rico en la planilla federal. Afirmó que la fiscalía tiene una teoría complicada, pero que, al final, se trata de una diferencia de $132.

En torno a las empresas Santana -que la fiscalía asegura que contribuyeron con $250,000 a la campaña de Acevedo Vilá con pagos a la agencia de publicidad Lopito Ileana & Howie- Green adelantó al jurado que “Santana les dirá a ustedes que nunca dijo a Acevedo Vilá sobre sus donativos”.

Describió lo que llamó el “imperio” de los Santana, que incluía negocios en hoteles y el aeropuerto. “¿Alguien podría decir que el Comisionado Residente no debería reunirse con alguien como Mr. Santana?”, cuestionó.

La fiscalía había dicho que Santana se reunió con Acevedo Vilá en su casa de Jájome y le entregó copia de la respuesta de la Autoridad de los Puertos a una demanda suya. Green afirmó que ante los reclamos de Santana, Acevedo Vilá habría respondido: “lo voy a mirar”. Añadió que se sabe lo que significa esa frase, en labios de un político: que no hacen nada.

Green dijo que las aportaciones de la familia de Acevedo Vilá ascendieron a alrededor de $10,000 y que con esa suma no había intención de saldar una deuda que sumaba casi $1 millón.

“No hizo nada malo”
Mientras, su ex asesora, Luisa Inclán Bird, era un miembro más del grupo de trabajo de la campaña para la gobernación de Acevedo Vilá y no una persona con mucho poder, como alega la fiscalía, según su abogado Michael Pasano. “Ella no hizo nada malo” y la evidencia lo demostrará, enfatizó este letrado.

Pasano dijo que no tenía una presentación en “Power Point” como Green, pero que tenía palabras. Se acercó a la pantalla, colocada frente al jurado, y escribió: “PLEASE”. Pidió que tomaran esa palabra como si fuera la expresión “¿y qué?”

“La evidencia demostrará que ella no tenía nada que ver con la campaña a Comisionado Residente, la cuenta de banco de esa campaña o con los colaboradores o amigos”, aseguró Passano.

Dijo que, en la campaña de Acevedo Vilá a la gobernación, Inclán Bird era una “principiante” rodeada por Miguel Nazario, director de finanzas de la campaña a la Gobernación, y Fulgencio Correa, que trabajaba en esa área.

 

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