Por Eugenio Hopgood Dávila y Daniel Rivera Vargas
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Anoche, 15 jurados potenciales habían pasado el interrogatorio individual que los declara aptos para juzgar al ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá.
Esas 15 personas, cuya identidad no es pública, constituyen aproximadamente la tercera parte del total de 42 candidatos que el juez Paul J. Barbadoro se propone conseguir para, de ese grupo, escoger a los 12 que conformarán el jurado y a los entre dos y seis jurados alternos.
La cifra se divulgó a eso de las 9:00 p.m., cuando tanto los abogados de la defensa como los fiscales salieron de la sala de Barbadoro tras 12 horas de labor. Era notable el cansancio de ambos equipos, junto a los cuales también Acevedo Vilá abandonó la sala, limitándose a dar a los periodistas un “buenas noches” algo cantado.
De 21 candidatos a jurado entrevistados uno a uno ayer, sólo pasaron la prueba ocho, que se suman a los siete retenidos el día anterior. En estos dos días se entrevistó a 31 personas, en la segunda fase de la selección del jurado.
“Va a tardar”, había dicho escuetamente por la tarde Thomas Green, el principal abogado del ex Mandatario, a su salida del Tribunal Federal, cuando la prensa le preguntó sobre la extensión del proceso de selección de jurado.
En busca del número mágico
Trascendió ayer que en este proceso de entrevistas individuales, iniciado el martes, Barbadoro y las partes en el juicio buscan conseguir a 42 candidatos, los únicos que pasarían a la etapa final de la selección del jurado.
Ese “número mágico” aparece en la transcripción de la vista del martes, en la que la defensa de Acevedo Vilá había argumentado que había un número desproporcionado de empleados federales en el panel de potenciales jurados.
Después de que se interroga a cada grupo de potenciales jurados -que ahora son más reducidos- se les está dando la oportunidad a la fiscalía y a la defensa de hacer sus recusaciones “motivadas”.
Eliminar el prejuicio
El propósito de esto es eliminar a aquellos candidatos sobre los cuales las partes puedan argumentar exitosamente que están prejuiciados o tienen algún otro impedimento para servir adecuada e imparcialmente.
Si el propio juez encuentra que hay justa causa para eliminar a algunos candidatos, lo puede hacer sin que lo pidan las partes.
Los candidatos están siendo llamados a comparecer ante el juez por orden de los números que les fueron asignados al azar desde el momento en que 1,000 personas fueron convocadas como potenciales jurados para este caso.
Se supo que una vez haya 42 candidatos que sobrevivan este cedazo, comenzará la etapa final en la que los fiscales y la defensa ejercerán sus recusaciones perentorias. Estas son las recusaciones que las partes pueden hacer sin dar explicación alguna.
Las reglas federales permiten un mínimo de 10 de estas recusaciones a la defensa y seis a la fiscalía. Hay versiones no confirmadas de que se le ha permitido hasta 12 perentorias a la defensa.
Cifras del “exceso”
Por otro lado, trascendió de la citada vista que el abogado de defensa, Harry Anduze, estimó que cerca del 10% de los 400 primeros jurados son empleados federales o están emparentados con empleados federales.
El martes se había planteado que se trataba de una “cifra alta”. Anduze contrastó esta cifra con el dato de que sólo el 0.59% de la fuerza laboral de Puerto Rico trabaja con el Gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con la transcripción de la vista del martes que aparece en el registro electrónico del caso.
“Eso es casi 1,000% por encima de la distribución natural de los empleos de Puerto Rico", dijo el licenciado Anduze. La principal fiscal del caso, María Domínguez, ha planteado que estas cifras son incorrectas. Barbadoro ha dicho que se argumentará el asunto en algún momento que no se ha precisado.
Hoy, en el cuarto día del juicio, se acerca el final de la primera semana, al final de la cual podría estar formado el grupo de 42 potenciales jurados calificados. Barbadoro había anticipado que la selección del jurado podría durar semana y media.
Diversos funcionarios de la corte explicaron que Barbadoro no trabajará el lunes, porque se celebra el Día de los Presidentes.
Aníbal luce relajado
A Acevedo Vilá, acusado de nueve cargos que incluyen lavado de dinero y conspiración con fondos de sus campañas electorales, se le veía ayer relajado nuevamente en los pasillos públicos. Incluso, dos personas se tomaron fotos con él en la cafetería del edificio federal.
Distinto de los primeros días, ayer no lo acompañaban su esposa Luisa “Piti” Gándara o su madre Elba Vilá. Estaba su sobrina Gloriana y su ex oficial de prensa, Ángel Raúl Matos.
“Buenos días, buenos días”, eso fue todo lo que dijo Acevedo Vilá temprano en la mañana al llegar a la Corte Federal. Además, por segundo día consecutivo, el abogado principal de la defensa, Green, salió a eso de las 5:00 p.m. del edificio federal, mientras los trabajos continuaban.
Junto a Acevedo Vilá está acusada la ex ayudante del ex Gobernador, Luisa Inclán Bird.